Melancolía I, de Alberto Durero

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Albrecht Durer (Alberto Durero) está considerado como uno de los artistas más misteriosos que ha dado la Historia. Su obra Melancolía I es, probablemente, su pintura más representativa y al mismo tiempo, el ejemplo perfecto del simbolismo que aplicaba en cada uno de sus cuadros. Una obra que ha sido largamente estudiada, interpretada y debatida, y, curiosamente, ligada a las creencias masónicas a la que tantos grandes artistas estaban adscritos.

Durero fue el representante perfecto del renacentismo: como Leonardo da Vinci y tantos otros, este pintor alemán aglutinaba conocimientos de filosofía y alquimia, así como profundos estudios de los antiguos misterios de las ciencias. Quizás sea esta variedad de saberes, o quizás, lo misterioso y simbólico de toda su obra.

La cuestión es que Durero ha sido largamente debatido y sus obras consideradas como ejemplos de los símbolos que los antiguos genios ocultaban en sus obras, dirigidos a sólo un selecto grupo de hombres instruidos en sus mismos conocimientos. Su obra está cargada de títulos muy significativos y de pasado bíblico: «Adán y Eva«, «El prendimiento de Cristo«, «Los cuatro jinetes del Apocalipsis«, grabados muchos de ellos crípticos, pintados con una técnica depurada en blanco y negro, pero todos con elementos muy dispares dentro del propio cuadro, motivos que hacen que su interpretación sea muy compleja.

Melancolía I quiere representar, precisamente, los esfuerzos que constantemente debe hacer la raza humana para alcanzar la perfección a través del conocimiento de esos antiguos misterios.  En el cuadro, que podéis ver al final de este artículo, hay una figura protagonista, la de una figura sentada en posición pensativa y provista de unas enormes alas. A su alrededor los más extraños objetos: un perro hambriento al que se le ven los huesos, un reloj de arena, una balanza, una escalera, un cuchillo, un ángel, una esfera y a sus pies, los instrumentos de un carpintero. Elementos todos ellos que no parecen tener nada en común, pero que unidos pueden tener un objetivo común.

¿Cuál es entonces la interpretación correcta?… La más pausible y que más validez tiene hoy día, es la de que Durero intentó representar en esa figura a la de un gran genio, un pensador que intenta divinizarse (de ahí las alas) pero que por su rostro impotente, se ve incapaz de alcanzar esa luz que le dé el poder divino a pesar de que a su alrededor se encuentran todos lo que históricamente se han considerado como los símbolos necesarios para alcanzar el pleno conocimiento: los de los campos de las ciencias, las matemáticas o la filosofía, o símbolos como la escalera que pueden conducir hacia esa iluminación o la balanza hacia la justicia.

Pero lo que realmente ha despertado el interés de quienes gustan de descubrir símbolos secretos y teorías de mensajes ocultos, radica en el misterioso cuadro numérico que se ve por encima de su cabeza.

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Curiosamente, ese cuadro es lo que se conocer como cuadrado mágico. Una especie de sudoku para genios que realmente no tiene nada de místico, sino que es un problema matemático magníficamente resuelto, eso sí.

Los cuadrados mágicos (lo que hoy podríamos conocer como un sudoku básico) tienen la característica común de que la suma de todas las filas y columnas dan siempre el mismo resultado. hasta ahí es lo que sería un sudoku, sólo que en éstos se utilizan los números del 1 al 9. En los cuadrados mágicos puede ser cualquier numeración, pero además, las diagonales también dan el mismo resultado.

En el caso del cuadrado representado por Durero la genialidad llega un punto más allá, y es que él fue capaz de encontrar un cuadrado mágico que no sólo sumaba igual en horizontal, en vertical y en diagonal, sino que, si nos fijamos, además, la cuatro esquinas, sumadas, dan ese mismo resultado, Pero también suman lo mismo los cuatro cuadrados del centro e incluso los cuadrados laterales y sus opuestos sumados entre sí también den el mismo resultado. La suma de todos da 34.

Dando una vuelta de tuerca más, si nos fijamos, los dos cuadros de abajo, centrales, tienen los números 15 y 14, con los que Durero quiso representar el año en que hizo el cuadro, lo cual le añade una dificultad aún mayor, pues se debía de partir de esa fecha concreta para realizar el cuadrado mágico.

Ésto que parece tan simple está sólo al alcance de mentes muy privilegiadas, más cuando hablamos de un hecho ocurrido hace ya casi 500 años.

Estos cuadrados mágicos habían sido inventados casi 4.000 años antes por los egipcios, pero cabe el honor a Albert Durero y a su Melancolía I de ser el primer cuadro en Europa que incluía un cuadrado de este tipo, y por lo tanto, se ha considerado históricamente, como un cuadro con un valor simbólico sin precedentes. Muchos autores a lo largo de la Historia se han referido a Durero y a su cuadro: Gunther Grass, Thomas Mann, Jean Paul Sartre… y muchos otros han querido ver en él, al igual que en muchas obras de da Vinci o de Miguel Angel, entre otros, símbolos ocultos.

Lo único cierto y confirmado es que realmente, Melancolía I es la representación propia de un artista que vivía sumido en la melancolía, en el querer pero no poder, de saber pero no alcanzar la plenitud. Una alegoría a lo que la Humanidad podría alcanzar, pero a pesar de tener todos los medios a su alrededor, no puede disponer.

Un último apunte: el cuadro se encuentra expuesto en la Galería Nacional de Arte en Washington, y pertenece a la colección Rosenwald.

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Publicado en: Cuadros misteriosos

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43 comentarios

  1. CAROLINA dice:

    me parece genial el articulo y tambien admito que lo conoci mediante el libro de dan brow !!!!!!! en un genio el autor sinceramente

  2. Tonio dice:

    Por lo que a mi me parece, añadiría que los seres estarían reflejando la intención de «adivinar», como poder llegar a ser seres divinos, ya que en el renacimiento se ha dejado atras el absolutismo del arte religioso, se le perdió el miedo al pecado, al introducir también las ciencias, matemáticas,etc.
    Lo referiría en una sola frase de los seres alados.
    «Como poder alcanzar el cielo, si no se siguen las reglas de la religión»

  3. Arturo dice:

    Es Un Cuadro Mistico, Digno De Apreciar … Sera que es Un Deceo Frustrado… Lejos De Alcanzar… Únicamente tu pensamiento te lleva a la sabiduría imaginada….

  4. Adrian dice:

    Yo si conozco eso y es como un juego para mi, simplemente me divierte aprender lo que otros no pueden. Es muy cierto lo que dijo Jesus de que solo siendo como niños se puede llegar al secreto y el Angel de Durero es tambien un niño que trabaja. El gesto melancolico se debe a que se encontraba muy distante de los tiempos por lo que sentia que su sabiduria no servia de mucho. Si tal obra hubiese sido creada el dia de ayer estoy seguro que el Angel estaria de pie, gallardo, con la llave en la mano y el niño jugando con el perro regordete, entonces el Cuadrado Magico de Jupiter tendria los numeros perfectamente alineados. La cuestion aqui es que si Alberto Durero poseia tales conocimientos o es que seguia las indicaciones de algun mecenas, para un Durero de 43 años dedicado exclusivamente a la pintura lo veo complicado y si se dedicara a pintar conforme a su capricho dificilmente se ganaria la vida por lo que creo que sus trabajos eran a solicitud de alguien que de esa forma actuaba entre las sombras. Entonces bien podria darse el caso de que ni el mismo Durero supiese lo que pintaba y esto no tendria nada de raro porque algo semejante se da entre el profeta Daniel y el Angel que le dictaba el acontecer del fin de los tiempos.

  5. Adrian dice:

    Lo que tenemos a la vista es un cuadro con todos los elementos de la Sabiduria pero intencionalmente se encuentra en completo desorden, todos los elementos son importantes pero sobre estos el que destaca por su composicion es el Cuadrado Magico de Jupiter enmarcado por el Tiempo y a la espera de la hora en que habra de sonar la Campana, ¿es acaso esa Campana una referencia de La Iglesia? recordemos que La Iglesia fue el mecenas(en la actualidad se le llamaria patrocinador) de Da Vinci por lo que posiblemente tambien lo era de Durero, aunque discretamente ya que estos trabajos eran mas inclinados al ocultismo. El Cuadrado Magico de Jupiter que nos presenta Alberto Durero es el siguiente: 16 3 2 13, 5 10 11 8, 9 6 7 12, 4 15 14 1, existen muchas variantes mas de este cuadrado mas sin embargo podrian ser incorrectos. El cuadrado adecuado es este: 1 15 14 4, 12 6 7 9, 8 10 11 5 13 3 2 16, para comenzar a descifrar este enigma unamos mediante lineas los numeros del 1 al 8 y de este al 1 ¿que observan? exacto es un Angel, ahora sigamos haciendolo hasta el 16 ¿no les parece familiar esos alineamientos? ¡claro! es el Baphomet y es divisible aun inclinandolo hacia abajo.

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