Teorías sobre la Atlántida

Atlantida

«Más allá de las columnas de Hércules«. Fueron las palabras que nos legó Platón en sus diálogos de Timeo y Critias; las únicas indicaciones plausibles para localizar un reino mitológico, la Atlántida, un lugar fantástico, colmado de riquezas y avanzado tecnológicamente.

Las ansias por traspasar fronteras humanas y descubrir imposibles; la fe que siempre hemos puesto en que hay seres superiores y sociedades por encima de la nuestra nos ha embarcado a lo largo de la Historia en la búsqueda de nuestros propios límites. Encontrar la Atlántida es un reto, una frontera que marcaría el límite de una nueva era. Es la posibilidad de encontrar lo sobrehumano, la perfección que todos ansiamos para nuestra sociedad. Es algo más que descubrir una civilización perdida. Se trata de demostrar la posibilidad de que haya culturas superiores, sociedades muchos más desarrolladas que las actuales, e intentar aprender de ellas.

Sin embargo, ocultas en el fondo del mar, quizás a sabiendas de adónde podría conducir su descubrimiento y del uso que podría darse de esos nuevos conocimientos, las ruinas de aquella mítica Atlántida permanecen escondidas nadie sabe dónde. Aún así, durante siglos y siglos se ha estudiado de todas las maneras posibles su localización exacta, y el punto de partida ha sido siempre esas «columnas de Hércules».

Estas se encuentras en el Estrecho de Gibraltar, por lo que lo lógico era determinar que «un poco más allás de las columnas», podría ser en las cercanías de las Islas Canarias. Durante años ha sido la teoría más extendida. Sin embargo, más allá de este lugar, hay otros muchos lugares que se han ido estudiando. Son éstos los más nombrados:

– El Atlántico central

Se llegó a sugerir que el dorsal existente en el fondo del mar, desde las Azores hasta las costas de Islandia, durante algún tiempo estuvieron por encima del mar. Fue una de las primeras teorías que se estudiaron, y una de las más apoyadas hasta el siglo XX. Sin embargo, se ha podido demostrar que esa dorsal en forma de S no se está hundiendo cada vez más, sino que, al contrario, su movimiento es de elevación, por lo que cada vez está más alta. Esta teoría está actualmente desechada.

– América del Norte.

Las teorías sobre la Atlántida han implicado a grandes personajes de la Historia. Nombres como los de Cristóbal Colón se han unido alguna vez a la causa por averiguar su paradero. De sus relatos se obtuvieron, o se intentaron aplicar, algunas teorías en las que se creía ver en aquel continente algunos de los rastros de la antigua Atlántida. Incluso el escritor Francis Bacon, en su libro «La Nueva Atlántida» equipara a aquella tierra con la mencionada por Platón. Sin embargo, esta teoría también se ha desechado, en este caso por motivos étnicos y culturales, ya que los indicios que se tienen de las sociedades americanas antiguas no se asemejan en nada a las que creen tuvieron en la Atlántida, mucho más avanzada cultural y socialmente.

– Los puentes continentales

Bien es sabido que hace muchos siglos el continente africano estuvo unido tanto a Europa como a América del Sur. Algunas teorías, débiles, abogaron porque algunos de esos puentes que unían los continentes coincidiera con la tierra buscada. Sin embargo, los geólogos echaron pro tierra esta teoría al afirmar que esos puentes continentales dejaron de existir hace varios millones de años, en fechas anteriores a cuando se data el reino de la Atlántida.

Imperio de la Atlantida

– La isla de Bimini en las Bahamas

Es ésta una de las teorías más fantásticas que pueda imaginarse, ya que se basa en una «visión» de un curandero. Éste afirmó haber viajado en el tiempo y en esa transgresión temporal, dijo haber conocido el reino de la Atlántida. Sus visiones que describió detalladamente, coincidían con lo mencionado por Platón. Edgar Cayce, el visionario, de 1945, afirmó que los atlantes conocían la ciencia de la fisión nuclear, y que fue en una explosión cuando el reino fue destruido totalmente.

Cayce situó aquel reino bajo la isla de Bimini en las Bahamas, y además predijo que 23 años después, en el año 1968 se descubriría algo relacionado con los antiguos templos que allí había. Inicialmente aquello no fue tomado muy en serio hasta que 23 años después, en 1968, tal y como había predicho Cayce, un zoólogo, Valentine, descubrió bajo la isla de Bimini las estructuras de una formación pétrea correspondiente a un fabuloso puerto muy antiguo que se había hundido. el muro que rodeaba el puerto medía 600 kms. de longitud. desde entonces, las controversias acerca de este muro de piedra han estado a la orden del día, pues algunos geólogos afirman que se trata de una formación natural, mientras que otros creen ver en esas piedras el trabajo de la mano humana.

– Las Islas Cícladas

Es la teoría más moderna y la más apoyada últimamente. Son muchos los que piensan que Platón se equivocó al mencionar que la Altántida estaba «más allá de las columnas de Hércules», y que tampoco fue en el 9.000 a.C. sino en el 900 a.C.

Aproximadamente, por aquellos años en el Mediterráneo ocurrió una gran catástrofe que cambió toda la fisonomía de la zona. La isla de Minas de Kalliste, la actual Santorini, estalló como consecuencia de una erupción volcánica. Fue tal el cráter que se abrió, que la mitad de la isla se hundió bajo el mar. A la lava y ceniza que expulsó y que prácticamente devastó la isla, se le unió la gigantesca ola que se levantó y que acabó por arrasar las costas más cercanas. La ola, de 60 metros de altura, llegó a una velocidad de 240 km/h. hasta las costas de Creta y se adentró hasta la misma Knossos, anegándola.

Por el otro lado, siguió su camino hasta las costas de África, adentrándose en el continente y barriendo todo el litoral africano. Hay, incluso, quien busca en el Antiguo Testamento rastros de aquel suceso al afirmar que la separación del Mar Rojo del que se habla en el éxodo de los israelitas, fue ni más ni menos que consecuencia de aquella ola.

Por otro lado, la sociedad atlante tiene sus mayores semejanzas en cuanto a cultura y tradiciones, con la sociedad minóica, otro punto de encuentro en el que se apoyan las teorías que afirman que las ruinas de la Atlántida se encuentran en el mismo centro del Mediterráneo, junto a las costas de Grecia.

Han pasado siglos desde entonces. Muchos, Y nadie ha sido capaz de confirmar nada de cuanto se leyera un día en los textos de Platón. ¿Existió realmente aquella Atlántida? y si es así, ¿dónde está? y ¿por qué no se ha encontrado hasta ahora?.

Quien sabe si alguna vez se encontrará algo. Quien sabe si en algún tiempo remoto se podrá descubrir que fue de aquella sociedad fantástica…

Publicado en: Misterios sin resolver

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44 comentarios

  1. David Antelo dice:

    Una adicional para el Sr. Montexano.
    Resulta ser que si se cambian los 9.000 años por 900, antes que Solón se entere que Atlantis desapareció, tendría que entregar evidencia de la existencia de Elefantes y caballos en el mar, pero los elefantes no deben ser tan comunes como para llamarlos simplemente elefantes, ya que sus textos se refieren a la raza de elefantes, lo que indica alguna diferencia…, que en las posiciones propuestas deben ser elefantes acuáticos y con cola de delfín, mientras que los caballos deben pastar en los botes atlantes.
    Si de hacerse el loco cuando conviene y descartar lo que no conviene se trata el asunto, resulta que la nesos de anillos concéntricos debe estar protegida por el viento del norte, de cara al viento sur y de espaldas a la Osa, pero, no conforme con esta descripción que se entrega en el diálogo del alquimista (Timeo), la citada nesos debe encontrarse a 50 estadios de un mar interior rodeado por tierra (obviamente, ya que de otra forma no sería un mar interior) y la gran nesos, a diferencia de la de los anillos, debiera estar rodeada de océano auténtico.
    El Sr. Diaz-Montexano primero debiera explicar por qué Platón describe un mar verdadero rodeando la gran nesos y posteriormente describe otro, rodeado por tierra firme, que no lo califica como mar verdadero.
    No nos olvidemos que la nesos de anillos concéntricos debe ubicarla en una sabana oblonga rodeada de montañas, pero si de “rigor científico” se trata el asunto, ninguna persona le debiera perdonar la licencia de inventarse una sabana que no tenga la forma de cuadrilátero rectangular, salvo que el autor esté tratando de encajar a martillazo limpio una sabana filológica en vez de una sabana real.
    Siguiendo el tema de la sabana, el autor no se debe hacer el penga, “si es rigurosamente científico” en cuanto a las medidas indicadas por Platón, ya que de lado a lado, es decir, desde las montañas de un lado, hasta las montañas del otro, la sabana debe medir 3.000 estadios y desde el centro del mar hacia arriba, 2.000, pero como de “Rigor científico” y no de paja mental, se está hablando, el investigador está obligado a justificar la medida que ha utilizado para sus cálculos, ya que basta con una pequeña hojeada a las medidas antiguas para darse cuenta que los estadios pueden variar bastante, dependiendo del estadio del que se habla, ya que no es lo mismo el de Olimpia que el de Delfos y no nos olvidemos que el cuentito de Platón es de origen egipcio, lo que quiere decir que, si se trata de una transcripción de un relato egipcio, el estadio mediría poco más de 158 m y esta medida no varió hasta la última dinastía donde los Ptolomeos (griegos), se adueñaron del imperio del Nilo.
    Tal vez pueda pasarse por alto el tema climático en el asunto, pero el “riguroso científico” Diaz-Montexano no se puede hacer tan el loco con el tema de las precipitaciones pluviales del periodo que propone, sin recordar que el Sahara ya existía en la época que, (dicho sea de paso), él tergiversó a Platón, aunque él podría decir “interpretó”.
    Digo esto porque debe ingeniarse una buena solución para su nesos que le permita cosechar la tierra dos veces al año. La primera, gracias a la buena voluntad de Zeus y la otra con los canales, sin olvidarnos que cualquiera de sus posiciones debe conectar dichos canales con su nesos de anillos concéntricos y no conforme con ello, la nesos de los anillos debe verter sus aguas al mar completamente rodeado por tierra firme… Al menos Platón dice que “con absoluta corrección” así se la puede llamar.
    Yo creo que el “riguroso”, no debe hacerse el loco con el clima tan a la ligera, ya que su sabana debe llenarla de canales, ríos, pantanos y lagos, como indica Platón, salvo que el filósofo sea un mentiroso consumado. Además debe arreglárselas para bajar todo tipo de madera de sus montañas y la verdad es que no sé cómo lo haría en el 900 antes de Solón y en un lugar en el que no aclara dónde se encuentra.
    En cuanto a los temas de la guerra, mejor es no olvidarse que Atlantis estaba dividida en 10 reinos y la descripción que se hace en el Critias es únicamente del reino central, que es el dirigido por Atlante. Habría que preguntar al individuo que plantea la Atlantis filológica ¿Dónde están los 60.000 distritos que nombra Platón? Y no sólo la nesos de anillos, pero mejor es que no se haga el penga, ya que los distritos no pueden estar en otro lugar que no sea la sabana, suave, llana y plana que se describe, pero para complicar un poco más el asunto, debieran sacarse las cuentas de la cantidad de personas que debieron vivir en la llanura, ya que para la guerra cada distrito aportaba unas 20 personas, pero obviamente que el distrito no se componía de aquellos 20 que irían a la guerra.
    Si el filólogo se da cuenta, está obligado a alimentar un ejército de 1.200.000 personas y solo se habla del reino central, así que debe ver dónde mete el saldo del ejercito que aportan los 9 reinos hermanos de Atlantis, considerando que alguien se debe quedar para hacer producir la tierra y que los hijos no se queden solos. Si el ejército es el 20% de la población (Un Super Ejército), su nesos debe estar poblada al menos por 6.000.000 de habitantes… ¿Esta cantidad de personas entran en su Atlantis que navega entre Europa y África? Sí, seguro que debe entrar allí, solo que ya se murieron de hambre hace mucho tiempo, ya que según su investigación filológica los Atlantes que vivieron 900 años antes de Solón, no conocían el tractor, pero eran magos de la producción agrícola, ya que en el mismo terreno deben haber inmensos bosques, pantanos, lagos y ríos, además de manadas de caballos y la famosa raza de elefantes que es muy voraz. No olvidemos que este mismo territorio es rico en minerales y debe tener la capacidad de mantener un ejército de al menos 1.200.000 hombres… Es mejor que los nueve reinos adicionales no jodan y mantengan su propio ejército, ya que la Capital debió estar bastante ocupada en mantener el suyo procurando que su gente no se muera de hambre.
    De los 60.000 distritos, el filólogo debiera indicar al menos 1.000… ¿o no?, que tan solo es el 1.7% del total, ya que 3.000 años no es un tiempo tan largo como para que se trague las mayores riquezas y poderío que describió Platón.
    Una cosa es una Atlantis filológica y otra muy distinta una Atlantis geográfica.
    Salu2,
    David

  2. Victor dice:

    Estimado Sr. Antelo. Se nota que usted no sabe que sí existen textos griegos conservados con los escritos de Platón. Es cierto que los originales, lo que escribió Platón con su puño y letra, no se han conservado (Díaz-Montexano nunca ha dicho lo contrario), pero sí se han conservado las copias (en papiros) de la primera edición docta que hicieron sus discípulos de la Academia…

    Lo primero (como usted afirma) no son unos códices en Latín, las primeras traducciones latinas se hicieron varios siglos después de existir ya los primeros textos en griego.

    Una duda, ¿por casualidad no serás amigo de un tal José Pérez, que también insiste en esta misma ignorancia?

    Usted no hace más que dar muestras de supina ignorancia. Es algo de sobra conocido por los estudios de la tradición manuscrita de los textos de Platón, desde la primera edición docta realizada en la Academia, pocos años después de fallecer Platón, que las copias se hacía cada varios siglos.

    Por favor, documéntese un poco antes de seguir haciendo el ridículo.

    Como bien ya le expuso JoseManu en otro foro, «Hay que añadir, además, que las copias del siglo IX A.D., remontan a otras del siglo VI-V A.D., y estas a otras más antiguas aún. Y todo esto está perfectamente demostrado por los expertos en paleografía griega clásica. Que D. David Antelo no lo sepa, sólo significa eso, que lo ignora como tantas otras cosas, y nada más»…

    Y sí, por mucho que le reviente a usted, el texto claramente dice: «ante la mísmisima boca de las Columnas de Hércules», y eso lo saben todos los verdaderos expertos en Griego clásico…

    A propósito, cuando Díaz-Montexano ha publicado en cierto artículo que Platón localiza la Atlántida justo «delante» y «del lado» (o de un lado) de las Columnas de Hércules, se sustenta en las cuatro preposiciones que claramente usa Platón (siempre con genitivo) que son pro, pros, epi e hüper, las cuatro, en su contexto (analizadas cada uno en el artículo que recomiendo), demuestran más allá de cualquier duda razonable, que Platón ubica la Atlántida justo ante las Columnas de Hércules, y por el lado de arriba, es decir, por la parte de encima (que para los griegos es hacia el norte) de las Columnas de Hércules, justo donde se halla Gadeira (en la Nesos Iberia), región o reino que no por casualidad es mencionado junto a las mismas Columnas de Hércules, y como una de las diez partes o provincias de la misma Atlántida Nêsos.

    Hola, si alguien quiere saber porque es totalmente imposible que la Atlántida haya estado en ningún lugar de América o de Indonesia, o en cualquier otro remoto lugar extremadamente lejano de las Columnas de Hércules (Gibraltar), sólo tiene que leer el siguiente artículo de investigación lecicográfica griega de Georgeos Díaz-Montexano: http://www.antiquos.com/La-Atlantida-de-Platon/modules.php?name=News&file=article&sid=125

    ¡Más claro imposible! Sólo un verdadero ignorante en materia de Historia y Geografía Antigua, y Lexicografía de la lengua Griega Clásica, podría atreverse a seguir defendiendo especulaciones tan absurdas y tan poco serias como las de todas esas Atlántidas en América o en otros parajes remotos de Gibraltar.

  3. Victor dice:

    Usted ni siquiera es consciente de los absurdos argumentos que utiliza. Si ataca la credibilidad o fiabilidad de todos los códices conservados de los textos de Platón, bajo el falaz argumento de que pueden ser copias adulteradas, o re-interpretadas, o re-escritas, y que por consiguiente no pueden ser usadas como pruebas, entonces usted se está tirando piedras sobre su propio tejado, y ya podría entonces tirar toda su teoría a la basura, porque las fuentes escritas son las mismas para todos.

    Si para su teoría de esa supuesta civilización de los Antis -que ninguna cátedra americanista reconoce- usted usa una traducción al uso -castellana o inglesa- del Critias, y usted cree que encaja en todo con la supuesta civilización (atención al término) de los Antis, repito, no reconocida ni por la ciencia académica Suramericana, si para usted vale la descripción del Critias, entonces usted da por válida la fiabilidad de los códices medievales conservados que son copias de otras copias de la primera edición docta que hicieron los discípulos de Platón en la Academia. Los Papiros hallados en Egipto con fragmentos de textos de Platón, al ser comparados con los códices medievales, demuestran que son absolutamente iguales, es decir, que las copias medievales son, al menos en un 99,9%, copias exactas de los más antiguos conocidos y que datan de apenas uno o dos siglos después de la primera edición de la Academia de los textos originales de Platón.

    Por otra parte, los únicos Antis que se conocen son un pueblo aborigen amazónico que hoy en día son conocidos como asháninca o asháninka y que pertenecen a la familia étnica arawak; estos también eran llamados chunchos, chascosos, campas, thampas, komparias, kuruparias y campitis, aunque han sido tradicionalmente más conocidos como campas. Esta etnia amazónica nunca fue una civilización, pues ni siquiera tenía un sistema de escritura propia. Además, estos indígenas amerindios llamados Antis nunca practicaron un culto al toro, ni tuvieron elefantes, ni tuvieron ejércitos con carros tirados por caballos, ni una gran flota de trirremes, ni construyeron grandes acueductos en forma de puentes, o sea, acueductos que canalizaban las aguas por encima de puentes (al estilo de los usados en la Civilización Clásica del Mediterráneo), ni tuvieron hipódromos para las competencias de carreras de carros tirados por caballos, y por supuesto, jamás ha aparecido ni una sola evidencia arqueológica que testimonie que este pueblo -con un simple nivel de aldea neolítica- haya jamás invadido el Mediterráneo, ni siquiera en un simple viaje turístico.

    La Atlántida era una talasocracia, es decir, un imperio o reino marítimo, como lo fueron los minoicos y después los micénicos, y después los cartagineses y romanos. Los pueblos aborígenes llamados Antis o Ashánink nunca formaron parte de una gran civilización talasocrática.

    En cualquier caso, repito, si los textos del Critias son válidos para usted, o sea, le valen para buscar esas coincidencias (la mayoría absolutamente forzadas) que usted hace con esa supuesta civilización de los Antis, entonces, igualmente son válidos para quienes ven otras cosas distintas por completo.

    Georgeos Díaz-Montexano se ha centrado en el estudio paleográfico, lexicográfico, y lexicológico de las fuentes documentales más antiguas conservadas, y en la traducción gramatical y lexicográfica correcta, según lo que indican todos los Lexicones, Diccionarios y Gramáticas Clásicas autorizadas y actualizadas. Él no se inventa nada. Ninguna de sus rectificaciones contradice las normas de la gramática y la sintaxis del Griego Clásico, y las definiciones y usos idiomáticos registrados por la Lexicografía. Al contrario, Díaz-Montexano lo que hace precisamente es demostrar como las traducciones al uso (en todos los idiomas modernos) violan estas normas en muchos pasajes importantes, y ello ha sido la causa de tanta confusión y de que existan tantas hipótesis y re-localizaciones de la Atlántida, hasta en los lugares más remotos del único punto exacto donde la sitúa Platón, y que es (por mucho que le reviente) en el «Piélago o Golfo del Atlántico» (Atlantikou Pelagous), «ante o delante de la boca» (pro tou stomatós) de las Columnas de Hércules, y «por encima» (hüper con genitivo) de las Columnas de Hércules (Cri. 108e), «de un lado», o «al lado» de las Columnas de Hércules (pros con genitivo).

    Si las Columnas de Hércules hubieran estado en la desembocadura del río que usted propone. Entonces no habría discusión alguna. Hasta el mismo Díaz-Montexano no tendría problemas en admitir su teoría. Pero la cuestión es que usted no puede re-colocar las Columnas de Hércules en tal desembocadura. Las Columnas de Hércules, según testimonian todos los textos de la Antigüedad, ya eran colocadas por los griegos en Gibraltar, incluso desde antes de los tiempos de Solón. Por consiguiente, el uso de las preposiciones en el Timeo y en el Critias, correctamente traducidas, respetando siempre las normas de la gramática y la sintaxis griega clásica, y las definiciones de la lexicografía griega clásica, sólo permiten buscar la Atlántida en los alrededores más cercanos (al alcance siempre de la vista) del actual estrecho de Gibraltar.

    Todo esto está perfectamente demostrado por los estudios de Georgeos Díaz-Montexano, y así ha sido presentado ya en dos Universidades españolas, donde ha sido elogiado por su demostración, y ningún experto en Griego Clásico ha contradicho ni ha cuestionado sus rectificaciones sobre los errores comunes en las traducciones al uso. Si entiende usted un poco el Catalán, por ejemplo, le recomiendo la tertulia o mesa redonda que él mantuvo con dos de las mayores autoridades en Filología Griega (con reconocimiento internacional), la Dra. en Filología Griega Monserrat Camps Gaset y el Dr. en Filología Clásicas Jame Pórtulas Ambrós, quienes no solo no rebatieron las precisiones gramaticales y lexicológicas de Díaz-Montexano sino que estuvieron de acuerdo en los puntos fundamentales, relativos a la única localización posible de la Atlántida (en caso de que realmente hubiera existido, claro). Como nota curiosa, que demuestra el avanzado nivel de conocimientos y dominio en materia de Griego Clásico alcanzado por Díaz-Montexano, podemos comprobar como el único que se atrevió incluso a pronunciar palabras griegas clásicas fue el mismo Díaz-Montexano. Y no olvidemos ante quienes estaba debatiendo. En Google Video tiene la tertulia ( http://video.google.es/videoplay?docid=6552052010807809349 ).

    Puesto a escoger, tiene mil veces más probabilidades de ser la misma capital de Atlantis, las antigua ciudad circular con fosos concéntricos de agua, alternados con anillos de tierra, hallada en Jaén (Marroquíes Bajos) que cualquier remota tribu del Paraguay, del Perú, o de cualquier otro lugar de América; incluso aún siendo poco probable -como expone Díaz-Montexano- debido a la distancia que presenta Jaén con respecto al estrecho de Gibraltar y la costa marítima.

  4. Victor dice:

    ADJUNTO MENSAJE INTERESANTE. En vistas a que el Anónimo, acude a iguales argumentos falaces que usted…

    Anónimo dijo:

    Victor dijo :
    «Estimado Anónimo: si algún día aparreciera algo exactamenet igual a como usted dice, y según creo entenderle, no estuviera exactamente donde la situaba Platón, «justo ante la boca de las Columnas de Hércules», entonces tendríamos las primeras pruebas científicas incuestionables de que Platón (o Solón) sería el primero (y el único), en toda la historia de la lengua griega clásica, que usó entonces mal las preposiciones griegas, especialmente la expresión «por tou stomatós», «anteo delante de la boca» de las Columnas de Hécules.»

    Bueno, yo no lo veo exactamente así. No dudo de que Platón usara las preposiciones correctamente. La cuestión es que Platón no está relatando algo que él haya visto, relata algo que ha oido.

    —- Victor responde: Eso ni usted ni nadie lo sabe. No sabemos si realmente Platón vió o no vió algo (ruinas por ejemplo). En cualquier caso, aunque él no hubiera visto nada (y no será necesario discutir sobre este punto). En el Critias se afirma que el joven Critias (tío de Platón, para quien no lo sabe) conservaba en su casa los escritos originales de Solón sobre la Historia Verdadera de la Atlántida. Así pues, nada impide que Platón haya tenido acceso a tales documentos originales. Por consiguiente, no se trata de algo que el escuchó, sino de algo que el pudo leer de primera mano, ya que dichos documentos se hallaban en el legado familiar. Recordemos que Platón es descendiente de Solón.

    Anónimo dijo: A saber, que en el 600aC, Solón escuchó esa historia en un viaje a Egipto.

    —- Victor responde: No fue en el 600 a. C. sino aproximadamente unos 40 o 30 años despuñes, o sea, entre el 570 o el 560 a. C. De acuerdo con que Solón escuchó la historia en su viaje a Egipto. Esto es lo que testimonian todas las fuentes, las platónicas y la extraplatónicas.

    Anónimo dijo: El pudo perfectamente usar de forma absolutamente correcta las preposiciones, pero quizás el que contó la historia que Platon oyó, o el propio Solón al interpretar lo que oyó en Egipto, o fueron los propios egipcios los que no recordaban exactamente el lugar, ….con el tiempo o la traducción el matiz pudo confundirse. Si la tradición egipcia era oral o había sufrido el reto de varios copistas……

    —- Victor responde: mera especulación subjetiva. Primero, porque ya está argumentado que los textos originales de Solón se conservaban en el legado familiar de Platón. Así pues, descartemos eso de que Platón oyó, y pasemos directamente a Solón. Solón transcribe al griego lo que los egipcios le narran, y lo que él mismo vio en documentos escritos, tal y como se deduce del mismo diálogo del Critias, cuando explica como al indagar sobre los significados de los nombres, halló que los egipcios, que fueron los primeros que reistraron la historia por escrito, habían traducido los nombres originales Atlantes, por sus significados, al idioma egipcio. Entonces Solón decidió hacer lo mismo. Tradujo los nombres indígenas (epikhorioi) Atlantes a palabras griegas, siguiendo también el significado de los nombres, y al exponer como ejemplo de un nombre Atlante el de Gadeiro, el cual traduce como Eumelos, evidencia que Solón entonces tuvo acceso a unos documentos escritos, fueran egipcios o en lengua atlante misma.

    —- ¿Podemos asumir que Solón cometió errores en la traducción o transcripción desde el egipcio hacia el griego? Por supuesto que podemos, pero en cualquier caso, sigue siendo una mera especulación subjetiva que no podrá ser solventada hasta que no se encuentre el documento egipcio o atlante original que debió usar Solón para tal transcripción. En definitiva, hasta que no aparezca algún documento egipcio que permita una comparación con la historia de Atlantis descrita por Solón, y que conocemos a través del diálogo sobre el Atlántico de Platón.

    —- Pero lo que no es serio ni riguroso es construir hipótesis sobre lo que no tenemos. Y lo único que tenemos es la historia de Solón, en el diálogo del Critias de Platón. Por consiguiente, mientras no aparezcan otros textos egipcios (o en cualquier otra lengua) anteriores a Solón, que permitan una identificación segura con el mismo relato, o sea, que permitan establecer que fue el documento base usado para la historia, no podemos demostrar -ni siquiera argumentar con suficiente solidez- que Solón pudo equivocarse en la traducción de las preposiciones.

    —- El argumento de los posibles errores y equivocaciones de Solón (o de Platón) es un argumento subjetivo y muy poco riguroso, que solamente aplican aquellos que desean re-colocar la Atlántida en lugares completamente diferentes al que claramente describe Platón. Por otra parte, Díaz-Montexano ha realizado un amplio estudio de reconstrucción del texto egipcio, y de las preposiciones, y las probabilidades de que una preposición griega como pro «algo que está ante o delante de algo», «cercano, siempre a la vista», sea un error de otra preposición egipcia que en realidad significaba «lo que está enfrente, pero lejos», son extremadamente bajas, por no decir, imposible. El sistema de preposiciones egipcias tenía sus perfectas equivalencias en el griego, como lo demuestran las numerosas transcripciones y traducciones bilingües greco-egipcias. Y una preposición como pro «ante/delante», o una expresión como «pro tou», «delante de», nunca fue una traducción griega de ninguna preposición egipcia que significara lo contrario, ni otra cosa diferente que lo mismo, o sea, «lo que está justo delante, a la vista». ¿por qué razón iba a ser justamente Solón el único que cometería errores tan graves? cuando hasta inscripciones y grafitos populares de gente menos culta demuestran las traducciones correctas de preposiciones egipcias al griego. Recomiendo que lean un poco más los trabajos de Díaz-Montexano, pues son muy esclarecedores al respecto.

    Anónimo dijo: No veo que un error en la posición geográfica determine que Platón no conocía las preposiciones.

    —- Victor responde: De demostrarse que la Atlántida, es decir una civilización como la que describe Platón (y que sea identificada más allá de cualquier duda razonable con la Atlántida misma), sea descubierta en cualquier otra parte del mundo diferente al entorno de Gibraltar y las costas Atlánticas de Iberia y Marruecos, sin dudas ello determinaría que al menos Solón no conocía lo suficiente el uso de las preposiciones, al menos que cometió serios errores a la hora de traducir las preposiciones egipcias hacia el griego. Pero repito, esto sólo ocurriría el día en que la Atlántida (si es que realmente existió) sea descubierta en otro lugar diferente al que describe el Timeo y el Critias, mientras tanto, todo lo referente a estos posibles errores de Solón, no son más que meras especulaciones (que aunque parezcan lógicas o estén dentro de lo probable) no tienen fundamento alguno, puesto que el estudio lexicológico comparado de las lenguas griegas y egipcia, demuestra que errores graves como confundir una preosición que indica «algo lejano» con «algo cercano» no ocurrieron nunca.

    Salu2,
    Victor

    NOTA:

    Centrar el debate…

    Le sugiero llegar a un acuerdo para el debate. Usar sólo este Blog: http://www.microplagio.com/articulos/la-atlantida-la-civilizacion-perdida/, ¿Y por qué este Blog? Por la siguientes razones:

    1- Está muy bien posicionado en Google en la primera página de resultados, cuando se escribe +Atlantis +Antelo +Georgeos, por ejemplo. Hay otros un poco más arriba, en mejor posición, pero estos no permiten texto demasiado largos, ni enlaces (como el caso de Blog Digital)

    2. Al parecer no tiene limitación en cuanto a la extensión de los mensajes. Lo cual resulta más cómodo.

    3. Permite introducir links.

    4. No es necesario introducir números o palabras para «Comprobación anti-spam». Lo cual agiliza el proceso.

    5. No necesita moderación. Es decir los mensajes salen al instante

    6. Es terreno neutral.

    En cualquier caso, si usted encuentra otro foro o blog, en mejor posición (es decir, con un puesto más alto en Google), y con mejores condiciones que este, estoy dispuesto a emplazar el debate hacia tal foro. Pero ojo, tiene que ser un sitio neutral. Es decir, ninguna página suramericana con claros intereses en americanistas o indigenistas ni una página española con claros intereses en las teorías de Díaz-Montexano. Fíjese que esta página está en México (no en España), y es mantenida por un mexicano, pero por lo que he visto, hasta el momento se ha mostrado neutral.

    Salu2,
    Victor

  5. Javier Gomez dice:

    Estimado Victor:

    Gracias por el debate que tenéis en este artículo, pero quería mencionarle un par de cuestiones:

    Me extraña sobremanera que quiera desviar el debate hacia otro blog pues cuanto menciona en cuanto a la «neutralidad» del blog, se cumple en éste (y por cierto, es un blog español)

    Si ha observado que durante unos días no se pudo entrar fue por tema meramente técnico (una caida del servidor).

    Espero que continúen con su debate en este blog, para así continuar leyendo sus interesantes comentarios.

    Un saludo

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