Las Nueve Musas, el mito de la inspiración

Según la versión más aceptada, las Musas fueron las nueve hijas de Zeus y Mnemosine, la memoria. En los festines de los dioses las Musas cantaban, y Apolo les hacía acompañamiento con la cítara. Se dice que bajan a la tierra y buscan a los hombres cuya inspiración han de alimentar. Estos hombres privilegiados oyen entonces sus voces y las toman como ideas y pensamientos propios, de los que ellos mismos son a veces los primeros en sorprenderse.
¿Quienes eran las nueve Musas griegas?
Antiguamente, las Musas eran sólo 3, dedicadas a la meditación, la memoria y el canto. Luego acabó consolidándose en toda Grecia el número de nueve. Homero menciona unas veces a una Musa (singular) y otras a unas Musas (plural), pero sólo una vez dice que eran nueve, sin mencionar ninguno de sus nombres. Hesíodo es el primero que da los nombres, y a partir de entonces pasaron a ser reconocidos.
Al principio, las nueve Musas contribuían todas en común a fomentar la inspiración de los hombres. Después, cada una de ellas presidió determinadas funciones:
– Calíope: Es la más augusta de las nueve y la principal. Musa de la poesía épica y heroica, y protectora de la elocuencia. Es la musa de los grandes poetas. Su nombre significa «la bella voz» y era representada con una corona de laurel.
– Terpsícore: Musa de la danza y protectora de este arte. Llamada “la amante del baile”, era representada con sus pies ligeros ejecutando un compás aéreo.
– Erato: “La adorable”, musa de la poesía romántica y protectora del amor, se la representaba con una lira.
– Talía: Musa de la comedia y la poesía pastoril, y protectora del teatro. La llamaban “la festiva». Sostenía un báculo, una máscara de pastor y llevaba una corona de flores salvajes.
– Urania: “La celeste”; musa de la Astronomía y la Filosofía, protectora de las constelaciones; sostenía instrumentos matemáticos, mostrando su amor por las ciencias exactas.
– Clio: “La que da la fama”; musa de la Historia y protectora de las Bellas Artes, recordaba todas las acciones grandiosas y heroicas con los nombres de sus autores. Se representaba con una corona de laurel, un libro y una pluma.
– Euterpe: Musa de la música instrumental y protectora de los intérpretes. “La encantadora”, o “Señora de la Canción”, era representada con una flauta y guirnaldas de flores fragantes y frescas.
– Melpómene: “La celebrada en cantos”; musa de la tragedia y protectora del arte lírico. Llevaba una corona de oro, empuñando una daga y un cetro.
– Polimnia: Musa de la memoria y el arte mímico, protectora de los actores. Su nombre significa “la de variados himnos». También musa de la Retórica y de los Himnos, sostenía un cetro para mostrar que la elocuencia con un dominio sin oposición.
Se decía que el macedonio Píero fue uno de los primeros en introducir la adoración a las nueve Musas al pie del Helicón. Allí había un templo y estatuas donde se celebraba el festival de las Musas en el Helicón, llamado Museia. El monte Parnaso estaba también consagrado a ellas, como la fuente de Castalia, cerca de la cual tenían un templo.
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Publicado en: Mitologia, Mitología griega
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