San Borondón, la isla fantasma

San Borondón, la isla fantasma
Cuenta la leyenda que un monje del siglo VI, viajero incansable e intrépido de origen irlandés, de nombre Brandán, pretendía llevar su fe hasta los más remotos rincones de la tierra y, para ello, partió acompañado por otros 14 monjes en una modesta embarcación, con el firme propósito de extender su evangelio y se adentraron en el océano antes conocido como océano Tenebroso, hoy Atlántico, por los peligros que en él podían encontrarse. A lo largo de su viaje, se les unieron 3 monjes más…
Las aventuras de Brandán en el mar
Se cuenta que, en esta aventura, Brandán y quienes lo acompañaban se enfrentaron todo tipo de adversidades, desde feroces tormentas hasta temibles y enormes monstruos marinos que pretendían devorarlos. Como escudo, supo siempre el religioso invocar con destreza y buenos resultados el nombre de Nuestro Señor Jesucristo y de la Virgen Santísima.
Y ocurrió que, un día, tras duras jornadas de viaje, divisaron a lo lejos un una isla, en la que desembarcaron para descansar y recoger víveres. Mucho les llamó la atención las características del terreno y su extraña vegetación, pero no le dieron mayor importancia.
De repente, mientras celebraban misa, el suelo empezó a moverse y se encontraron en el lomo de una gigantesca criatura marina, completamente dispuesta a terminar con su misión evangelizadora. Consiguieron regresar al barco a duras penas y contaron más tarde sus proezas, quedando esta historia como leyenda para la posteridad.

La isla de San Borondón
Y este lugar, no es otro que la conocida como isla fantasma “San Borondón” que tiempo después fue situada entre las Islas Afortunadas y considerada la octava isla del archipiélago canario.
Aún hoy se dice que, desde La Palma, El Hierro y La Gomera, a veces se divisa esta isla misteriosa, y que cuando los navegantes pretenden acercarse a ella, la bruma la envuelve y desaparece sin dejar rastro.
Otras leyendas del mar:
Publicado en: Lugares misteriosos
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No es un comentario, ni una rotunda afirmación, es el entrañale recuerdo de mi madre, que entró en la vida eterna el 30 de Mayo de 2003, Día de Canarias, ¿qué mejor fecha para quien siempre fué y sigue siéndolo allí en la eternidad desde la que nos espera, a sus familiares, fué, digo, y sigue siendo UNA AUTÉNTICA CANARIONA?
Para tí mamá es el siguiente pensamiento, que ansío que se pierda cielo arriba hasta llegar , con superior tecnología a ese sitio maravillosos dónde habitan los que partieron sin hacer daño, ni privar de la vida a ningún ser vivo, tu defensa de la madre -niña embarazada en el Instituto de La Aldea de San Nicolás, tu oposición al aborto, no secundada por nadie del claustro ni siquiera por quien…viste hábito – ya lo sé, que no hace al monje-, tu defensa de la vida se traduce en una joven criatura de doce años ya…, Gracias por ser así, ¡genio y figura…!, que…salvó a una criatura.
El pensamiento se pierdeen los rincones impregnados de láudano de ese Rimbaud que siempre te preocupó que leyera tan intensamente, pero es el que me habla de tí esta madrugada.
yo quise, en tu existir atormentado,
ser el muelle de paz y seguro refugio
dónde el marino duerme aletargado,
dejando atrás lo que ya suena a subterfugio.
Yo quise ser remanso y armonía
olvidando que tú, como si me parieras
conocías mi nerviosa y sutil , trite, elegía,
sólo lo dije a tí, como si tú la vieras.
Y ahora, en tus ojitos de esa niña,
niña grande decía yo, al pensar en tí
comprendo que es verdad y no morriña
tu afirmación que exclamaba ¡yo, la ví!
¿Y quien puede dudar mirano esos hermosos ojos?
defiendo a toda costa que es verdad,
la de San Borondón bien que la viste, y yo de hinojos
pido perdón por reir al escucharte, es soledad
lo que me hizo reir, al escucharte como siempre hacías
diciendo lo sincero de tu alma, canaria más que «las Marías»
fiesta de nuestra villa de amor cándido, tocando tu instrumento favorito, cantando yo tarareando,
torpe como la niña que tú hiciste, canariona de patria
y nacimiento, y galaica adoptada, saboreando
que sí, que tú la viste, y en la «fatria»
de las islas que forman este , más que comprobando,
este archipiélago suma a la graciosa, la novena.
¿De quién estoy hablando?
No de tus músicos amigosy creadores de tu felicidad,
hablo de San Borndón, así, aquí afirmando,
María Cristina Gil, mi madre, no lo duden, que sólo la verdad
conoce y tiene a gala de decir, aún sigue amando
su eterna y misteriosa isla, «Yo, la ví sin querer, imaginando…»
Yo doy fé de que tú, mi hermosa madre
no sólo viste la novena isla, es que sin tí
¿dime si no cómo es posible? por tí
San Borondón es realidad ladre quien ladre..
(yo sólo discutía si eran galgos o podencos..)
nunca puse en cuestión tu mágica existencia
que convertía en realidad los cuentos
cuentos que me contabas siendo chica, llena de creencia
y hoy lo compruebo, sí la novena está en tus juramentos
de amor de madre y canaria mujer, yo doy la fehaciencia
San Borondón está, donde su dulce mano, sin extraños mementos,
sin plano, mapa, sin a duras penas…nada, ya son años
que dices y es lo cierto,
San Borondón es mucho más que un cuento.
Te quiero mucho mamá, como ves , por lo mal que salió el ripio, ya no leo a Verlaine, Rimbaud, ni leo nada…pero estoy aquí, recordando tu mirada y esperando el momento de ser tres, como lo fuímos desde siempre, y alguien más, sin límite y sin frontera. Te quiero María Cristina, made hermosa presente en mi emoria. Un beso, y, otro porque tenías razón San Borondón existe, yo la veo siempre que Cago me acerca al cementerio, desde dónde partiste hacia ael cielo remoto, nos veremos tan pronto acabe de hacer cosas, pendientes deudas, simples circunstancias, una vez cumplimentado mi quehacer, nos vemos.
Un beso, sé que estás en esa estrella…
Hasta muy pronto. Día «D» Hora «H y un minuto de retraso».
Te quiero con devoción, bailando entre existencias, de las que tú y yo sabemos que no son ni malas, ni te agotan la paciencia. Hasta el día previsto, un beso de tu hija sole.(Recuerdos a Dios, dile que, aunque no se note, le quiero mucho..mucho.)
al leer e verso encadenado sobre san borondón, tan bello como la imaginativa madre que daba vida la historia más nuestra, como una santacompaña, pero no de almas en pena me siento orgulosa de ser hija de canaria y gallego,nacida en Las Palmas, hecha para ser feliz en Compostela, y sellada la unión misteriosa allá, abajoa en el sur de Gran canaria, en Maspalomas….
canarias , y la penímsula se unen en las más feklices horas que dieron luego paso a lo eterno con esas bodas de sangre. Tan misteriosas como la legendaria Isla de San brondón, que siempre veía todo, que siempre todo lo vió.
Soleda Grasa Gil. que en ocasiones s ela vé en una neblina de sangre enamorada, lejana y protegida, como la isla de San borondón.
11-noviembre de 2008.
Aparte de lo interesante del articulo, mi más profunda admiración y respeto para SOLE GRASA GIL, sobretodo por el recuerdo a su madre.
:O esa isla… debe tener sirenas 😀
Lindaaa Leyendaaa xD