Heracles, dios griego, Hércules para los romanos

Hércules o Heracles

A Heracles (mas conocido por el nombre con que lo conocieron los romanos, Hércules), se le atribuyen tantas aventuras, que ya los mitólogos de la antigüedad tuvieron que realizar varias clasificaciones para intentar poner orden en su biografía. Su vida no fué nada fácil, pese a ser el hijo de Zeus. Fué engendrado por el propio dios y Alcmena, siendo ésta engañada cuando Zeus, habiendo tomado la forma humana del novio de la madre, Anfitrión, se unió a la muchacha engendrado a Heracles.

Cabe destacar que, desde su nacimiento hasta que acudió ya de adulto a Delfos, (mas adelante se conocerán las razones), fué llamado Alcides (significa hijo de Alceo).

Desde el inicio contó con la enemistad de Hera, mujer de Zeus, quien, totalmente celosa, hizo todo lo posible durante la vida de Heracles por volverlo loco o hacer que pereciese.
Zeus en una ocasión se jactó de haber engendrado al próximo rey de Argos, lo que permitió que su esposa provocase que Euristeo (primo de Heracles) naciese antes, y fuese así coronado Rey.

Cuando el héroe apenas tenía unos meses de vida, Hera colocó dos serpientes en la cuna que compartía con su gemelo Íflicles. Heracles consiguió burlar la muerte demostrando ser poseedor de una fuerza nada común, ya que mató a las serpientes antes de que su padre mortal, Anfitrión, acudiera a socorrer a los hermanos.

Tampoco era fácil educar al joven Heracles, algunos consiguieron iniciarlo en el manejo del arco, del carro, o del pugilato, sin embargo su profesor de música (Lino), fué asesinado en un arranque de ira del héroe. A muy temprana edad (contados apenas dieciocho años), ya acometió su primera aventura: dar caza a un león que rondaba las tierras de su padre mortal Anfitrión. Durante los cincuenta días y noches que transcurrieron hasta que finalizase la cacería, fué hospedado en casa del rey Tespio.

Por supuesto y como cualquier mortal, Heracles no pudo resistirse a los placeres carnales, sucumbiendo así en el lecho ante las cincuenta hijas del rey Tespio, que ansiaba tener como nietos a descendientes del héroe. De ellas nacieron los cincuenta Tespíadas.

Cuando finalizó la caza, emprendió el regreso a Tebas. Unos emisarios de Orcómeno intentaron presionarlo para que pagase tributos, sin embargo se libró con suma facilidad de ellos. Cuando los emisarios regresaron a las tierras de Orcómeno sin nariz y sin orejas, pronto Ergino (el Rey de Orcómeno) se presentó en Tebas dispuesto a invadirla.
Heracles lo derrotó, y fué entonces cuando el rey de Tebas, Creonte, le ofreció en matrimonio a su hija mayor, Mégara.

Por supuesto Hera permanecía en la sombra, dispuesta a esperar y provocar cualquier acontecimiento que perjudicase seriamente la vida del héroe.

Así que, por primera vez sus planes dieron con la senda del éxito, logrando provocar un episodio de locura en Heracles, provocando que el héroe asesinase a sus propios hijos y a los de su hermano. Cuando recuperó la lucidez, Heracles se sintió tan profundamente mal que repudió a su esposa, y emprendió el camino a Delfos, en donde se cambió de nombre de Alcides a Heracles (que significa Gloria de Hera), para mas tarde acudir a Argos para ponerse al servicio de Euristeo.

La razón por la que acudió hasta Argos fué para realizar doce trabajos, pudiendo quedar de esta manera purificado, expiando el error de asesinar a sus propios descendientes y a los de su hermano mortal, y pudiendo además conseguir la inmortalidad.

Era tal el aspecto de Heracles que Euristeo siempre le tuvo pánico. Durante el tiempo en el que el héroe trabajaba a sus órdenes, el Rey le entregaba las instrucciones de los trabajos a través del correo, siempre evitando verlo en persona. Incluso llegó a ordenar que le construyeran un jarrón por si se diera el caso de que Heracles quisiera atacarlo.

Tras quedar liberado de Euristeo al conseguir realizar los doce trabajos, el héroe se dirigió hacia a Eucalia, donde el rey Éurito había prometido la mano de su hija a quien le venciese a él y a sus hijos en una prueba de arco. Pese a vencer, Éurito le negó el premio a Heracles, temiendo que se repitiese el episodio de locura que dió al traste con su descendencia.

Columnas de Hércules

Heracles no se lo tomó nada bien y juró venganza, y se marchó llevándose consigo algunas yeguas del rey. Uno de los hijos de éste salió tras el héroe con la intención de recuperar a los animales, pero encontró la muerte en manos de Heracles. Una vez mas, el héroe, atormentado, acudió a dos cortes para encontrar la purificación, no lo logró en la primera, pero sí en la de Amiclas.

Ya desesperado, decidió volver a Delfos para hallar la manera de librarse de sus ataques de ira incontrolada. Para ser liberado, tuvo que servir como esclavo durante tres años en la corte de Ónfale, tras los cuales, fué liberado gustosamente por la reina, siendo colmado de regalos a su partida.

Tras su partida pasó por Troya, la asaltó y venció, como siempre.

Después de recorrer toda la tierra conocida, Heracles decidió que había llegado la hora de cumplir una antigua promesa que hizo a Meleagro en el Hades, así que emprendió el camino hacia Calidón, para cortejar a Deyanira.

Tampoco le darían nada regalado, tuvo que vencer al dios Aqueloo para poder casarse con la doncella. Con ella compartió protagonismo en muchas aventuras, y tuvo además, cuatro hijos. La relación con Deyanira sería la perdición y el final de Heracles.

Sus contínuas infidelidades desesperaron a Deyanira, quien finalmente sucumbió al ofrecimiento del centauro Neso, y cuando el héroe se encaprichó de la joven Yole, tuvo Deyanira tal pánico a que la repudiase que decidió impregnar una camisa de Heracles con el ungüento que le indicó el centauro Neso. Heracles sintió un profundo dolor al colocarse la camisa, intentó quitársela, pero no podía. Intentó quitársela con tamaña fuerza que acabó por arrancarse con la camisa la piel, dejando al descubierto ya sus huesos. Deyanira se suicidó al ver con sus propios ojos lo que había provocado.

Heracles decidió que lo quemasen en una pira, y así su cuerpo mortal pereció. Al llegar al Olimpo, se reconcilió al fin con Hera, y volvió a tener otra esposa: Hebe.

Publicado en: Mitología griega

Tags:

Imprimir Imprimir



TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

3 comentarios

Comments RSS

  1. valentina dice:

    q buenoo me facilito para mi tareaaa wiii grax a todos

  2. Esto Mui Buenos Estan Sus Mitos
    Ojala Todos Sean Haci Gracias
    Eso Es Mui Importante Para Mi Un Abraso
    Graciias

  3. lorena dice:

    es horrorosa la info

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top