Los sueños en el Antiguo Egipto

El mundo de los sueños siempre ha despertado el interés de la humanidad y, aún así, en nuestros días todavía no hemos sido capaces de llegar a comprender sus mecanismos y sus propósitos. En el Antiguo Egipto las cosas no eran muy diferentes a ahora en este sentido: les preocupaba bastante el intentar entender qué ocurría en el inconsciente.
EL papiro Chester Beatty III, sueños en el Antiguo Egipto
A este respecto, uno de los descubrimientos más especiales que se han hecho en este campo se encuentra en el reverso de un papiro, conocido como Chester Beatty III, y fue transcrito por el escriba Qenherjepeshef (también conocido como escriba Pentaur). Dicho papiro contiene una lista de 108 sueños que fueron considerados en su momento por sus coetáneos como mensajes divinos, que guardaban el anuncio del futuro que le esperaba a aquél que los había soñado.
Según John Romer, el egiptólogo que se ha dedicado a su estudio, para los egipcios tenía un gran valor el ganar o perder, así como el miedo a que les faltase el alimento, a una muerte violenta o a una mutilación.
Tal era la importancia que les conferían, que también tenían remedios contra los malos sueños: para evitar las catástrofes anunciadas deberías comer nada más levantarte pan fresco y hierbas maceradas, mientras pronuncias las siguientes palabras:
“Ven hacia mí, ven hacia mí, madre Isis;
Mira, percibo lo que está lejos de mi ciudad”.
Algunas de las claves que utilizaban los antiguos egipcios para interpretar los sueños han llegado hasta nuestros días gracias al Papiro Chester Beatty III, un documento de la XIX Dinastía, fechado aproximadamente hacia el año 1220 a. C. y hallado en Deir el-Medina. Este manuscrito contiene uno de los ejemplos más antiguos conocidos de un auténtico manual de interpretación onírica.
En él se describen diferentes situaciones que podían aparecer durante el sueño y se les atribuía un significado favorable o desfavorable. Por ejemplo, enterrar a un anciano se consideraba un buen augurio asociado con la prosperidad o el florecimiento. Del mismo modo, comer carne de cocodrilo era interpretado positivamente y se relacionaba con llegar a desempeñar funciones oficiales o ejercer autoridad.
Estas interpretaciones muestran que los egipcios no consideraban los sueños simples imágenes sin importancia. Por el contrario, podían entenderlos como señales capaces de revelar acontecimientos futuros o advertir sobre determinadas circunstancias. El propio Museo Británico señala que los egipcios creían que los sueños podían revelar el futuro y que el Papiro Chester Beatty III clasificaba las experiencias oníricas como buenos o malos presagios.
La interpretación, además, seguía un sistema bastante concreto. El texto presenta determinadas escenas y, a continuación, explica qué podía significar cada una. Así, el sueño se convertía en una especie de mensaje que debía ser descifrado a partir de símbolos reconocibles dentro de la cultura y las creencias egipcias.
Por tanto, más que una interpretación libre basada exclusivamente en las emociones del soñador, nos encontramos ante un sistema organizado de simbolismo onírico, documentado hace más de tres mil años. El Papiro Chester Beatty III constituye una de las principales evidencias de que la interpretación de los sueños ocupaba un lugar relevante dentro de la cultura del antiguo Egipto.
Publicado en: Sueños
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