Soñar con Dios, interpretación

Soñar con Dios, o con verse en el cielo o rodeado de seres divinos, está estrechamente relacionado con la necesidad de trascender lo material y hallar respuestas que alivien y reconforten nuestro espíritu. Es más frecuente en personas profundamente religiosas, ya que para ellos Dios es la luz que las guía, sobre todo cuando no encuentran el camino, o cuando su conciencia quiere que reconozcan que no están haciendo las cosas correctamente.
¿Qué significa soñar con Dios?
Así es, este tipo de sueños suelen aparecer cuando nuestro yo interior quiere que seamos conscientes de que no debemos continuar actuando tal y como lo estamos haciendo, que podemos cambiar la estrategia, que el exceso de confianza nos ha cegado y nos puede traer consecuencias negativas. Es hora ya, nos dice el sueño, de rectificar y actuar de acuerdo a nuestros principios, no según nuestros impulsos.
Esta interpretación es la más acertada sobre todo si al soñar con Dios, al encontrarnos con él, sentimos paz y consuelo, lo que indica que seguir las pautas que nos dicta la conciencia nos ayudará recuperar la tranquilidad mental y de ánimo.
Por otra parte, esta fantasía onírica también puede revelar las ansias de nuestro yo interno de recuperar la felicidad de antaño, la de los días en los que simplemente vivíamos y disfrutábamos de lo que teníamos.
Ahora bien, soñar con Dios y notar que está enfadado, que quiere castigarnos y que bajamos la cabeza, significa que aceptamos lo malo que nos está llegando como parte de nuestro destino. Esto es un error, por supuesto, nada está escrito, está bajo nuestros pies el sendero y somos nosotros los que marcamos nuestras huellas.
Si, pasan cosas malas, claro está, pero siempre podemos sobreponernos y seguir adelante, por muy duro y difícil que pueda parecer. Si sueñas con un Dios enojado, intenta descubrir el motivo y aprende la lección, pero siempre con la cabeza bien levantada.
Publicado en: Sueños
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR