Imp, pequeño y travieso demonio germánico

El Imp es una suerte de demonio menor procedente de la tradición folclórica germánica, cuyo nombre posiblemente provenga de la palabra «ympe» con la que se denomina a los injertos de árboles jóvenes y que no son considerados ni malvados ni bonachones, simplemente muy traviesos y juguetones.
En algunos lugares se le considera como una especie de sirviente o enviado de los propios dioses para realizar alguna tarea menor. Curiosamente son entidades inmortales pero pueden ser heridos mediante el uso de armas mágicas o encantamientos, pero nunca ser eliminados definitivamente.
¿Quiénes son los Imps?
Los Imps son criaturas poco agraciadas y en ocasiones incluso desagradables a la vista, amén de contar con una actitud inquieta, anárquica e incontrolable igual que ocurre con sus primas lejanas las hadas, seres que comparten con ellos el espíritu juguetón y un gran afán de diversión, pese a quien pese y sin importarles las consecuencias.
Quizá el hecho de que se haya terminado considerando a los Imps como una especie de «hadas malas» se deba a su afición a gastar bromas muy pesadas y a engañar a cualquier incauto que se cruce en su camino. En ocasiones sus bromas pueden ser inofensivas pero también por diversión pueden guiar mal a los viajeros y provocar que se pierdan o cambiar a un bebé por otro para desesperación de ambas madres.
Otra de sus características es que a menudo están ligados a objetos, ya sea un collar, un anillo, una espada o incluso una botella de vidrio, objeto en el que viven y que abandonan o bien a voluntad o bien cuando son invocados. Cierto es que los Imps buscan en todo momento la atención de los hombres ya sea mediante bromas o chistes, pero sólo es necesario ignorarles durante un rato para que terminen por desanimarse y marcharse a buscar otra víctima para sus retorcidos juegos.
Otro mito germánico: Jormundagander y Thor.
Publicado en: Mitologia
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