El origen de las rosas según la mitología clásica

Afrodita, Adonis y florecillas varias

Se considera generalmente que las rosas representan al amor, aunque su simbolismo varía según el número de pétalos y su color: rojo para la pasión, blanco para la pureza, azul para lo imposible, dorado para el poder… Están relacionadas también con la primavera, la regeneración, el orgullo, la victoria y lo místico. En realidad, existen innumerables interpretaciones que dependen del contexto histórico y cultural. Igual de numerosos son los mitos y las leyendas que intentan explicar su origen.

Mitología clásica: el origen de las rosas

Por ejemplo, a la mitología clásica se le atribuyen al menos cuatro, aunque la verdad es que resulta difícil localizar estas versiones en los textos de los autores antiguos. Recogemos a continuación las cuatro, por tanto, sin atrevemos a decir cuál es griega, cuál romana o cuál aportación apócrifa posterior.

1.- Cibeles y Afrodita

Una primera versión afirma que Cibeles creó esta flor como venganza contra Afrodita, para que su belleza hiciese competencia a la de la diosa del amor, hasta entonces sin rival.

2.- La rosa blanca de Afrodita

Otra variante atribuye su creación a la propia Afrodita, quien mientras nacía de la espuma del mar habría querido poner a prueba su poder creando algo igual de hermoso que ella. De su seno surgió entonces una rosa blanca que utilizaría a partir de ese momento como adorno. Un día, Dionisio se acercó a ella y vertió unas gotas de su copa de vino sobre la flor, con lo que esta adquirió su característico tono rosado.

3.- La sangre de Afrodita

Se dice también que las rosas brotaron de la tierra por primera vez a partir de la sangre de Afrodita, cuando esta se cortó en un pie mientras corría hacia el agonizante Adonis, herido de muerte por un jabalí.

4.- Dionisio y los zarzales

Una cuarta versión cuenta que Dionisio creó los rosales a partir de un zarzal. Una ninfa a la que perseguía se quedó enganchada en las espinas de un arbusto. Al presentarse Dionisio ante la ninfa, esta se sonrojó, y el dios, agradado con la visión de sus mejillas, ordenó al zarzal que se adornase con flores del mismo color. Lo toco con su varilla y de él brotaron entonces las primeras rosas que hubo en el mundo.

Excepto esta última historia, las demás relacionan a la rosa con Afrodita. Lo cierto es que, junto a la anémona y el mirto, era su flor sagrada. Los griegos la apreciaban por encima de cualquier otra flor, y con ella tejían coronas, adornaban a los comensales de los banquetes y honraban las tumbas de los muertos; su imagen aparecía además tallada en las monedas.

Bibliografía:

  • Jesús Callejo Cabo, El alma de las flores. Leyendas, mitos y misterios, Madrid, Corona Borealis, 2006, pp. 203-214.
  • José Antonio Pérez-Rioja, Diccionario de símbolos y mitos, Madrid, Tecnos, 2008, p. 396.
  • Jean Chevalier (dir.), Diccionario de símbolos, Barcelona, Herder, 1995, pp. 891-893.
  • http://www.theoi.com.

Publicado en: Mitología griega, Mitología romana

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3 comentarios

  1. yope dice:

    muy bueno!!!…me re-sirve para filosofia!!
    Muchas graciasss!!!

  2. Ita-Chan dice:

    Preciosas las historias

  3. dani skater dice:

    good veryy good de teta si señorrr

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