leyenda argentina
Recopilación de historias y leyendas argentinas basadas en la cultura y tradiciones de este país sudamericano
El Futre, jinete sin cabeza argentino
Esta leyenda nació en la Mendoza (República Argentina) de los principios, según dicen, cuando el ferrocarril estaba desarrollando sus ramales hacia la cordillera, a principios del Siglo XX. Existen varias versiones acerca de esta historia, pero lo cierto es que el personaje del Futre es igualmente recreado en todas: un ser fantasmagórico, que se aparece a caballo, sosteniendo su cabeza entre las manos, dispuesto a atropellar o a matar del horro a aquél que se interpone en su camino.
El nacimiento de la Flor del Aire en Mendoza
Cuenta la historia que una indiecita huarpe subía uno de los cerros buscando abnegadamente a su madre, llamándola a gritos. ¿Dónde estaba su madre, la que era buena como la tierra?. Hacía muchas lunas que esperaba a su esposo, un hábil cazador de guanacos, pero no había vuelto…
La leyenda de los perros negros
Hacia el Malargüe, cercano al Pozo de las Ánimas se encuentra el “Puesto de los Perros Negros”, habitado por gentes de siempre… Como la mayoría de los puestos de la pre cordillera andina.
La venganza del Aconcagua
El cerro Aconcagua, en la cordillera de los Andes, es el más alto de América y a sus pies se tejen las más hermosas leyendas de la tierra mendocina. Como la que cuentan los antiguos moradores de que al pie del Aconcagua vivían unos gigantes, unos seres mitológicos que habitaban estas zonas de tierras desoladas y de sed moribundas. La semilla que en la tierra caía no tenía humedad para poder fructificar…
La leyenda argentina del Cerro Punta Negra
Los huarpes desarrollaron sus vivencias en la mitad norte del actual territorio de la provincia de Mendoza, en la República Argentina. Algunos de ellos habitaron la orilla del río Tumy, y es allí donde se genera esta leyenda; la leyenda del Punta Negra.
Un duende en San Rafael, Mendoza
Cuenta la misma que una noche de luna llena, avanzado ya el otoño, que tan lindo vuelve esos parajes y toda la provincia (para intuirlo sólo es necesario escuchar la famosa tonada folclórica No es lo mismo el otoñe en Mendoza, de los geniales Jorge Sosa y Damián Sánchez), aparece un pequeño niño hacia la zona del Cerro Nevado. El niño aparece y desaparece según quién lo aviste: si uno sele acerca, el pequeño se aleja, y viceversa.
El nacimiento de las aguas termales de Cacheuta
La leyenda de Cacheuta se sitúa en el corredor andino, al oeste de la ciudad de Mendoza, en Argentina, y transcurre en los tiempos de la conquista del Perú. En ese entonces, Francisco Pizarro se había apoderado del Cuzco y apresado al Inca Atahualpa, por el que pedía un fabuloso rescate en oro. La noticia […]
La Casa del Pino, leyenda argentina
En Argentina, en la vieja Mendoza achaparrada, provincia ubicada en el centro oeste de Argentina, nació la leyenda de “La casa del Pino”.
La leyenda del Viento Zonda en Argentina
En las provincias argentinas de Mendoza y San Juan, en el período de los meses que va de agosto a diciembre, corre algunas veces y dependiendo de los caprichos del clima, un viento caliente y seco que se origina en el océano Pacífico. Este viento corre llevando aire húmedo y fresco, que produce nevadas y lluvias en el lado chileno de la cordillera y parte del lado argentino. Sin embargo, al bajar a los llenos, por un efecto termodinámico, el aire se comprime y calienta, y sopla en los valles de la región argentina con ráfagas fuertes y violentas, que producen muchas veces destrozos en las poblaciones, además de producir en los pobladores problemas médicos, sobe todo a la gente que sufre de asma o alergias. Este viento es conocido como el Viento Zonda.La leyenda que explica los orígenes de este viento tiene su origen en el pueblo de los indios huarpes.
El Coquena, el pastor andino
Un hombre se pierde entre los cerros fríos buscando el rastro de una llama que quiere cazar. Hace días que busca al animal para poder alimentar a su familia, pero no encuentra nada. Parecería como si todos los animales hubieran desaparecido… Pero de pronto, allá lejos, alcanza a ver un rebaño pastando tranquilamente. No lo […]