Anjanas, seres féricos de la mitología cántabra

Anjana

La leyenda de las Anjanas tiene origen en la mitología cántabra y su nombre proviene del término Anja, nombre con el que se designaban a las brujas durante la edad media. Las Anjanas son las hadas encargadas del reino del bosque, tienen la misión de protegerlo y siempre están a la espera de alguien que necesite de su ayuda. Su principal cometido para con los hombres es calmar a los viajeros perdidos y según cuentan las leyendas con tan sólo mirar en la profundidad de sus ojos la esperanza inunda el alma.

Por su cualidad de ser etéreo y mágico pueden convertirse en lo que deseen hasta hacerse invisibles ante el ojo humano.

Estas ninfas de tan solo medio metro de altura, tienen hermosas y largas cabelleras color oro o negro azabache las cuales lucen adornadas con flores silvestres y cintas de colores. Sus ojos son rasgados, negros o azules muy profundos, pacíficos y expresivos.

Tiene la piel muy pálida, una voz melodiosa y dulce que cuando alegres parece el canto de un ruiseñor y cuando se enfurecen es similar la las pisadas de un escarabajo sobre la hojarasca.  Sus alas son casi imperceptibles por lo que muchas veces se las puede confundir con mariposas.

En general sus ropas son blancas impolutas y por encina portan una capa de color azul con toques en dorado y rojo, pero durante el invierno se mimetizan con el ambiente vistiendo trajes negros. Siempre llevan consigo una larga vara de mimbre o espino con una estrella en la punta, la que cada día de la semana ilumina con luces diferentes.

Ellas saben preparar un brebaje antiquísimo y milagroso que puede curar a los enfermos, el cual usan para sanar a las criaturas de los bosques. Viven en grutas cuyas paredes están revestidas en plata y los suelos son de oro, estos palacios féricos están escondidos en las fuentes y manantiales más bellos.

Según se dice es más fácil encontrarlas cuando aparecen los primeros rayos del alba o al atardecer, pero ellas son las que deciden ante quien mostrarse y ante quién no.

Las Anjanas hablan el idioma de la naturaleza por ello es que pueden comunicarse con toda la creación, perciben la energía de los insectos, aves y demás animalitos como la que emana de rocas o manantiales de aguas cristalinas. Son almas muy bondadosas que premian a las personas de buen corazón, pero castigan con mano dura a quienes cometen actos crueles contra todo ser vivo o alteren la paz del bosque.

Por su cualidad de ser fantástico estas hadas poseen la capacidad de adquirir forma humana para interactuar con los habitantes de este mundo, pero por ley tienen prohibido enamorarse de un mortal. Si una Anjana trasciende esta norma, será perseguida por la desgracia y el amor que la una a un ser humano estará marcado por el dolor.

Ambos se verán obligados vivir un eterno sufrimiento sin poder nunca saciar su sed ni su hambre, sentirán frío y no encontrarán abrigo, desearan la muerte pero esta nunca llegará por lo cual vagarán para siempre errantes y sin sosiego, juntos pero sumidos en la más profunda desgracia.

La tradición también cuenta que durante el equinoccio de primavera, a la luz de la luna en medianoche, estas hadas danzan hasta que amanece y en su camino esparcen rosas magníficas de color púrpura, azul y verde y quien encuentre una de ellas recibirá la bendición de la felicidad eterna.

Publicado en: Mitologia

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6 comentarios

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  1. PAOLA SOLEDAD dice:

    HERMOSO ESTO ME ENCANTA

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