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Damas Blancas, hadas de los bosques nevados

En diversos países de Europa abundan las leyendas e historias que narran la existencia de misteriosas mujeres vestidas con prendas puramente blancas y luminosas, estos elementales de los bosques se hacen llamar damas blancas. En general se las describe como bellísimas jóvenes atisbadas con túnicas de gasa blanca que socorren a los viajeros que se han perdido en la inmensidad de los bosques. Quienes las han podido ver afirman que tienen largas y sedosas melenas rubias, una figura esbelta, lánguida y brillantes ojos azules como estrellas que llenan el alma de una paz infinita.

Las damas blancas son genius loci, seres que protegen un sitio en particular como es el caso de los bosques mas helados de toda Europa. A pesar de haber cientos de relatos sobre ellas, son elementales difíciles de ver, solo se muestran abiertamente a los nacidos en domingo portadores del talismán mágico y a los bebés que fueron besados por una dama blanca cuando fueron dados a luz.

En general las leyendas coinciden en que los lugares de residencia favoritos de estos seres son las zonas más frías, en aquellas donde la nieve cae gran parte del año ya que les permite pasar desapercibidos camuflándose en el impoluto y blanco paisaje. Los bosques, castillos y cuevas ocultas son su mágica morada donde reposan cuando no tienen ninguna tarea que realizar.

Las damas blancas son hadas muy generosas y de gran corazón, están siempre dispuestas a ayudar a los mortales que demuestren ser merecedores de su misericordia,  ellas consuelan a los perdidos y les ayudan a buscar la salida a quienes se sienten presos dentro de una gran pena. También son solidarias con las mujeres parturientas, sobre todo cuando el parto es particularmente difícil, los bebes nacidos bajo la protección de una dama blanca tienen la capacidad de poder verlas siempre que lo deseen.

Si bien son elementales de gran corazón, dulces y pacíficas por naturaleza, su bondad es absolutamente comparable con la ira que pueden albergar en sus delicados cuerpos. Cuando alguien las exaspera, molesta u  ofende ellas no dudan en helar su corazón con tan solo una penetrante mirada.

Las diferentes regiones les dan a las damas blancas antagónicas características. Así en la Europa del norte se las considera como elementales de buen augurio y creen que quien las vea tiene la fortuna de su lado.

Una leyenda alemana relata que un niño pequeño se internó en el bosque para jugar y sin darse cuenta se adentró demasiado perdiendo el rumbo de regreso a casa. Cuando cayó en cuenta de que estaba perdido y que nadie respondía a sus llantos y ahogados gritos de auxilio, por entre los árboles pareció una bellísima mujer vestida enteramente de blanco y con el pelo rubio brillante como un rayo de sol. Ella se le acercó, dulcemente tomó su pequeñita mano y lo condujo caminando hasta el final del bosque donde le mostró el sendero que lo llevaba de nuevo a su hogar. Lo besó suavemente en la mejilla y lo dejó partir.

Contrariamente a esta historia, en España la presencia de estas etéreas e impolutas mujeres está estrechamente ligada al mundo de los desencarnados por ello es común encontrar damas blancas en leyendas urbanas, como aquélla que cuenta sobre una misteriosa mujer vestida de blanco haciendo autoestop.