¿Quién era Simón el Mago?

Simon el Mago

Simón el Mago (también llamado Simón de Gitta o Simón Magnus) fue un líder religioso de origen samaritano y contemporáneo de Cristo, predicador en principio del gnosticismo (que terminaría por abandonar) y al que se menciona esporádicamente en los primeros textos cristianos.

Quizá la cita más completa de Simón el Mago en las escrituras sea el octavo capítulo de los Hechos de los Apóstoles, donde se nos narra como Simón es convertido al cristianismo por Felipe el Evangelista y luego pretende cobrar un dinero  a Pedro y Juan por otorgar el poder de transmitir el Espíritu Santo. Esta historia explica el por qué se usa el vocablo “simonia” para aquellos que pretenden sacar rédito de sus obligaciones evangelizadoras.

Otra de las historias sobre Simón el Mago que encontramos en la Biblia es la que nos narra cómo el samaritano hacía ostentación de sus poderes volando frente al emperador Nerón, como demostración de su divinidad, pero entonces los apóstoles Pedro y Pablo pidieron a Dios que detuviese aquel despropósito, y entonces Simón cayó al suelo de bruces, siendo apedreado e increpado por las multitudes. Lo más curioso de la historia de Simón es que se autoproclamó como el verdadero mesías, y predicaba acompañado de su fiel seguidora Helena, a la que muchos consideraban como la manifestación de la divinidad.

También había quien reconocía la capacidad de Simón de realizar prodigios, pero no debido a una condición divina sino a su dominio dela magia, por eso su apodo de “mago” puede ser usado también de forma despectiva. Sea como fuere, Simón el Mago fue considerado por los primeros cristianos como un impostor y un falso mesías, llegando a ser calificado como el anticristo o incluso el antagonista de Cristo, pero a pesar de ello logró reunir a un gran número de seguidores.

La figura de Simón fue vetada en las escrituras y ni siquiera se hace una mención clara acerca de su posterior destino, habiendo dos posibles desenlaces para su vida. En primer lugar se cuenta que falleció al ser lapidado ante Nerón cuando su vuelo fue interrumpido por las oraciones de Pedro y Pablo, y en segundo lugar hay una historia que cuenta como Simón fue retado a ser enterrado vivo y resucitar al tercer día, y pese a que fue enterrado jamás logró abandonar su tumba.

Publicado en: Misterios de la Biblia

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1 comentario

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  1. Agradezco envio de actualizaciones y leyendas… gracias

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