
San Kentigerno, más conocido como San Mungo (“querido amigo”), fue un apóstol que vivió a lo largo del siglo VI y que, según cuenta la leyenda, fundó la ciudad escocesa de Glasgow, de la que acabó por convertirse en santo patrón.
En la actualidad, el escudo de la ciudad está conformado por los cuatro milagros que se le atribuyen, algunos de los cuales vamos a tratarlos en el artículo de hoy.
El primero de ellos corresponde a la historia que narra sus difíciles comienzos: su madre, la princesa picta Tanew (también se la menciona bajo el nombre de Tannoch) se quedó embarazada sin haber contraído matrimonio por lo que su padre el rey, enfurecido, la arrojó desde el punto más alto de su castillo de Caprain Law. Como si fuese obra de un milagro, tanto la madre como el bebé sobrevivieron y consiguieron llegar hasta la capilla consagrada a San Ninian. Debido a esto, el niño fue ordenado y consiguió llegar hasta obispo y su madre acabaría siendo canonizada.
Otro de los mitos que rodean a la figura de Mungo tiene que ver con un anillo. Cuenta la leyenda que un rey le regaló a su esposa un hermoso anillo y esta, a su vez, se lo entregó a uno de sus soldados. Cuando el monarca se enteró de este hecho, acudió por la noche a la casa del soldado y, mientras este dormía, le quitó el anillo y lo arrojó al río Clyde.
Al día siguiente, el rey le pidió a su esposa que le enseñase el anillo por lo que esta acudió al mozo, quien obviamente no pudo entregárselo. La reina recurrió finalmente a Mungo quien encontró el anillo en el estómago de un salmón, pudiendo devolvérselo. Cuando el rey contempló la sortija resolvió que la reina había sido acusada falsamente.
En el escudo de Glasgow se pueden observar claramente tres salmones con un anillo en su boca.
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jajajajajajajaja no se estoy loca
Comentario por tania yuliana28-04-2012 @ 9:15 pm