Las catacumbas de los monjes Capuchinos

Muertos de las catacumbas de los Capuchinos.

Una de las leyendas más terroríficas de la historia nos remonta a Palermo, (Sicilia, Italia) en el año 1599, época en la cual las Catacumbas de los monjes Capuchinos dieron que hablar. Fue en ese mismo año en el que los frailes se dieron cuenta que el espacio de las antiguas catacumbas resultaba poco espacioso para la demanda de cuerpos que debían depositar en ellas y decidieron ampliarlas bajo la zona del altar mayor de la Iglesia de los Capuchinos. El antiguo lugar en donde se encontraban las mismas quedó deshabitado y listo ara usarse como una especie de hospital para los frailes y fieles de la región de Palermo. Pero fue a partir e ese momento en que la leyenda comenzó.

Todos aquellos que llegaban a Palermo debían entrar por una compuerta; cada vez que alguien quería ingresar a la ciudad las compuertas se cerraban casi herméticamente resultando imposible adentrase en la misma. Mientras tanto, los frailes seguían moviendo los cuerpos de los frailes muertos hasta las nuevas catacumbas y fue allí que todo se mismos permanecía “blanda”, tal como sucede en muertos que llevan pocos días de defunción. No existía explicación lógica para este suceso ya que además de haber enterrado a dichos sacerdotes hacía varios años ya, los frailes encargados de dar la sepultura habían embalsamado por medio de una técnica especial a los cuerpos.

Los cuerpos fueron colocados en las nuevas tumbas y nichos excavados en las paredes. El tiempo pasaba y los mismos no se deterioraban, de hecho permanecían casi intactos (recordemos que los frailes capuchinos no enterraban los cuerpos en ataúdes sino directamente en la tierra).

Entre los años 1866 y 1897 los frailes capuchinos fueron expulsados de Palermo. El Ayuntamiento de Palermo se hizo cargo de las catacumbas pero no se interesaron por el cuidado de los cuerpos tal como lo hacían sus antiguos propietarios. Fue recién en el año 1897 cuando los capuchinos regresan a Palermo y comienzan la enorme labor de restauran los daños producidos en los cuerpos por el mal cuidado de las autoridades sicilianas.

A partir de 1898 se da lugar no solo a frailes sino a cualquier tipo de ciudadano que quisiese ser sepultado en las catacumbas. Allí todo cambió: los misterios comenzaron a hacerse presente nuevamente. Se comentaba que los cuerpos de las mujeres expuestos en las galerías de la cripta cobraban vida. Los lugareños comentaban que pasadas las 12 de la noche veían salir el espectro de una mujer embarazada corriendo alrededor de las cripta con un bebe ensangrentado en brazos.

Una de las historias más famosas que proviene de las catacumbas de los Capuchinos es la de la pequeña Rosalía Lombardo, una niña que por orden de sus padre, un mafioso de principios del siglo pasado, es mandada a embalsamar por medio de una técnica que consistía en una inyección de fuertes químicos. Tan exitosa fue la técnica que hoy en día el cadáver parece estar intacto, parece que Rosalía durmiera, sin embargo muchos afirman que no es así. Los encargados del cuidado de las instalaciones afirman haber visto a la niña jugar sola en los oscuros pasillos de las catacumbas. El 4 de marzo de 1967, Juan Antonelli, un turista curioso, afirmó haber visto a Rosalía llorando en una de las galerías.

Muchas son las historias que se desprenden de las misteriosas catacumbas capuchinas. Hoy en día puedes conocerlas y descubrir los misterios tu mismo.

Foto vía: Urbsbesta.

Publicado en: Lugares misteriosos

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4 comentarios

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  1. Arturo Arroyo dice:

    muy interesante lo de las apariciones, a veces me gustaria presenciar alguna, pero se que el miedo no estara ausente.

  2. Francisco Martinez Osses dice:

    Extraña la afición de estos monjes por el culto a los cuerpos muertos, ya que en parte estarían del lado opuesto del cristianismo catolico, el cual le dá prioridad a la parte espiritual y no al cuerpo muerto el cual debería retornar a la tierra, veamos que las momificaciones fueron realisadas por ejemplo por los egipcios los cuales creian en la vida corporea despues de la muerte, recordemos que los faraones eran sepultados con sus esclavos vivos con el fin de que estos lo siguieran sirviendo en la otra vida, por lo contrario la religión catolica dice que nuestro espirito es el que gana el cielo o el infierno dependiendo del comportamiento en vida, y solo menciona que al final de los tiempos los muertos se levantarán en cuerpo y alma para reponder en el juicio final que se supone todos seremos partícipes, pero no veo en que se inspiraron los monges Capuchinos para dedicarse al embalsamamiento, existiría algun interes financiero de por medio?

  3. Angelina dice:

    Es justo y natuaral respetar los restos mortales de un alma santificada por el bautismo y demás sacramentos, de un cuerpo que sugún expresion de San Pablo “ha sido templo del Espíritu Santo”, y que un día se levantará del polvo para unirse a el alma bienaventurada. De aqui las diferentes ceremonias religiosas y civiles usadas en los funerales de los fieles.
    Además, enterrar a los muertos es una obra de misericordia corporal que posee una fuete dimension espiritual porque implica, necesariamente, el acto de rezar por los difuntos. Desde esta perspectiva, nos sentimos interpelados a reflexionar, además, sobre la muerte y el sentido de la vida (cf. Benedicto XVI, Spe Salvi, n. 6)
    La iglesia nos ofrece la oportunidad de enterrar a los fallecidos en un cementerio o campo santo. De esta forma el cementerio es tierra bendecida y consagrada a Dios, es un lugar para orar por aquellas personas que nos han precedido en el encuentro definitivo con el Señor.
    La beata Ana Catalina de Emmerick decia, hablando de sus visiones, que muchas almas difuntas se sentian aliviadas al ver gente orante en los cementerios porque Dios les permitia beneficiarse con sus rezos. Por lo tanto, sepultarlos y orar por ellos es, siempre, un acto de inmensa caridad.
    Para los cristianos, la obra de sepultar a los difuntos es un evento que manifiesta con lucidez el sentido profundo de la muerte. A partir del gran acontecimiento de la Resurrección de Cristo la relación entre los hombres y la muerte cambió. Quien cree en Cristo no tiene que temer a la muerte porque aunque muera vivirá (cf. ibid). Esa es la ganancia que nos ofrece la fe.
    En conclusión, la obra de enterrar a los muertos nos hace pensar con firmeza, a los cristianos, que poseemos un futuro (la vida eterna o el cielo). Nuestra vida, en su conjunto, no se acaba en el vacío y en la nada. “Sólo cuando el futuro es cierto como realidad positiva, se hace llevadero también el presente” (Sto Padre Benedicto XVI, Spe Salvi, n. 2)

  4. romulo dice:

    ALGUN DIA VICITARE ESE LUGAR ME GUSTAN LAS COSAS TETRICAS LO UNICO MALO ES QUE NO HAY UNA BICITA GIADA POR INTERNET TENGO CURIOSIDAD POR SABER SOBRE CADA UNO DE LOS MUERTOS QUE ESTAN AYI OTRO LUGAR DONDE TIENEN A LOS CUERPOS DE ESA FORMA ES ES GUANAJUATO EN EL MUSEO DE MOMIAS PERO ESTE ES MEJOR

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