Sintomas y consecuencias de la Porfiria

Vampiro

Ya hemos comentado algo sobre la enfermedad conocida como porfiria y la similitud entre enfermos de dicha enfermedad y los seres mitológicos, los vampiros. También que la persona se va convirtiendo poco a poco en un ser humano deforme, que en otras épocas podrían confundirlo con un ser de las tinieblas por falta de cultura y conocimiento sobre la porfiria.

Veamos ahora los síntomas que pueden sufrir quien la padece:

– Fotosensibilidad: las porfirias al contacto con la luz reacciona químicamente y produce destrucción en los tejidos. Primeramente los órganos más expuestos serán los más afectados como las puntas de los dedos, nariz, encías,…se produce una oxidación del Oxigeno atómico con desprendimiento de la piel, flama e incluso humo. Es decir, va quemando a la persona poco a poco con el contacto de la luz del sol, convirtiendo sus manos en garras deformes.

El cuerpo activa un método de defensa, el cual consiste en el crecimiento rápido de bello en las partes más expuestas del enfermo, para proteger lo máximo de la luz.

Aparte, el deterioro del tejido superficial del rostro hace que estas personas se queden a la larga sin labios y encías. Con lo cual se dejan al descubierto los dientes que parecen más grandes y enrojecidos.

– Como ya comente la porfiria es una enfermedad hereditaria, por tanto para que una persona sufra de porfiria requiere que los padres le hereden la enfermedad, por ello es una enfermedad muy poco común. Si la porfiria se extiende en un poblado pequeño es más fácil encontrar más casos así que una población grande. Y resulta curioso como en Transilvania se encuentra una incidencia notable de ésta. Esta es una de las hipótesis que se han planteado para explicar el mito de los vampiros en aquella región.

– Como la hemoglobina no puede sintetizar las porfirias, el enfermo sufrirá de anemias graves y por tanto tendrá un aspecto demacrado y un color más pálido de lo normal. (¿Quizás el color que pueda tener un no muerto?).

– Uno de los componentes principales del ajo es el Dialkilsulfito, un potente químico que destruye las proteínas hem (hemoglobina). Así pues no sólo es dañino su consumo, si no que su aspiración daña considerablemente al enfermo de porfiria. De ahí podríamos deducir la leyenda del odio de los vampiros a los ajos.

– A día de hoy no se ha encontrado una cura para la enfermedad, lo único más destacable para contraatacarla son las transfusiones de sangre, soluciones enzimáticas con Hem o Hemo. Pero la mayoría muere siendo muy joven. (Puede que de ahí venga la leyenda de que los vampiros eran eternamente jóvenes).

Antiguamente se experimentaba con transfusiones de sangre animal, pero claro está no era muy productivo para los humanos. ¿Y si alguien desesperado intento con otro tipo de sangre que no fuese animal para su cura? Y es que se sabe que algunos porfíricos llegaron a sentir la necesidad de beber sangre, para abastecerse de la falta de hemoglobina.

¿Qué opinas!…

Publicado en: Misterios de la Ciencia

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12 comentarios

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  1. Juan dice:

    A la gente como tú, que escribe sin tener ni idea de nada, deberían de cerrarte la página y multarte como escarmiento. Yo padezco de porfiria, y te confirmo que sólo dices mentiras y memeces. La mayoría tenemos dolor abdominal agudo que no te deja descansar, nauseas, aturdimiento y cansancio en cada crisis. Yo tengo 1 crisis cada 2 meses más o menos. Los demás días vida normal. Imagina que algún niño o adolescente busca información sobre la porfiria porque la padece y lee este post. Para que te enteres, el estrés y la ansiedad son fuertes desencadenantes de ataques de porfiria, y tu intentando asustar a la gente con chorradas y supuesta mitología inventada por ti. Napoleón padecía de porfiria, ya me dirás tú la pinta de vampiro que tenía. Y no, no solemos morir jóvenes como tú afirmas. Deja de escribir idioteces haz el favor.

  2. Hola Juan:

    Te pedimos disculpas si te hemos ofendido, pero ten en cuenta que ésta no es una página médica así que tratamos los temas desde otra perspectiva, aún cuando aportemos datos sobre la enfermedad en sí.

    Si hemos puesto datos erróneos, no dudes en comentárnoslos y los modificaremos.

    Un saludo

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