
Dijo J.J. Benítez en su libro “Ricky B. Una historia oficialmente imposible” -supuesta posesión extraterrestre- que las casualidades no existen. Es más, a lo largo del libro utiliza frecuentemente la expresión: “¿Casualidad? Lo dudo“. Parafraseando al autor, dudamos mucho que las siguientes dos historias que vienen a continuación sean meras casualidades. Quizás la “paradoja de la predestinación” (lo que tenga que ocurrir, ocurrirá) esté en lo cierto. Nunca se sabe.
Hay sucesos en nuestra vida que ocurren de forma aleatoria pero que parecen estar íntimamente interconectados entre sí. Si no, que se lo digan a John Blackman, un ciudadano de Sussex (Inglaterra) que fue condenado en 1922 con la cárcel por no querer pagar la pensión de manutención de su ex esposa. Durante su corto periodo entre rejas falleció el juez instructor. Una vez libre, se le volvió a condenar por la misma infracción y, una vez más, el juez responsable del caso falleció accidentalmente.
Lo curioso del caso es que no sólo ocurrió dos veces, ¡sino cuatro! El tercer juez asignado fue advertido por John. Éste declaró que no quería pagar la pensión -muy obstinado, por su parte-, pero que le preocupaba que le pudiera pasar algo a su señoría. Es más, incluso había acudido al cementerio a dejar flores a los dos primeros (muy considerado). Sin embargo, a pesar de estos argumentos, el juez se mostró implacable y lo envió a la cárcel -también era testarudo-. Falleció mientras dormía. ¿Qué estaba pasando?
Popularity: 1% [?]

El devenir de la historia nos ha enseñado que el ser humano es un producto pérfido, con innegable tendencia a su destrucción. Por ello, han sido muchos los científicos -acertados o no- que han formulado que retroceder en el tiempo contribuiría a borrar las huellas de un pasado sangriento. Mas cabe en esta idea muchas cuestiones morales y éticas, que se preguntan si sería correcto modificar lo antaño en pro de sobrevivir al futuro. Ahora bien, independientemente de estas elucubraciones filosóficas, ¿es posible viajar en el tiempo?
La física cuántica se nutre de la archiconocida “Teoría de la relatividad” de Albert Eintein, genio del siglo XX. En términos compresibles, ésta nos viene a decir que si viajamos a la velocidad de la luz, el tiempo se dilata, es decir, nuestra percepción física y real del crono es sustancialmente modificada. Nuestra realidad se ralentiza, mientras que la exterior fluye de forma vertiginosa. A pesar de que se cree firmemente en estos conceptos, aún no tenemos los conocimientos necesarios que contrasten esta teoría.
Aún así, se ha estudiado otra variante que formuló Einstein, la “Relatividad General” -en líneas generales explica que el tiempo pasa más lentamente en los lugares donde hay campos de gravedad-, que mucho tiene que ver con los agujeros negros que podrían ser un “atajo espacial”. Renombrados científicos tales como Stephen Hawking, Issac Asimov y Paul Halpern no censuran esta idea, al contrario, la ven una posibilidad. Esta posibilidad está reforzada por el propio concepto de agujero negro: cuerpo celeste con un campo gravitatorio tan intenso que absorbe todo aquello que esté a su alredor como, por ejemplo, la luz. Se forman como consecuencia de la muerte de una estrella.
Popularity: 1% [?]

Una figura alta vestida con ropajes oscuros más propios de otra época, y en cuyo rostro destacan dos ojos rojos de mirada hipnótica. Así era el extraño personaje con el cual se toparon varias personas en el histórico cementerio londinense de Highgate a finales de los años 60 y principios de los 70. Según estos testigos, su presencia exudaba malignidad y parecía robarle a uno la energía.
El caso se hizo muy popular en los medios londinenses de la época. Todo tipo de expertos de lo paranormal ofrecían su opinión en las páginas de los periódicos y las pantallas de los televisores, destacando el presidente de la Brittish Psychic and Occult Society (BPOS), David Farrant, y el autoproclamado arzobispo de Glastonbury Sean Manchester. Sus nombres quedarían asociados desde entonces a la leyenda del vampiro de Highgate; no en vano ambos contribuyeron a crearla con la narración, a veces muy fantasiosa, de sus investigaciones sobre el terreno.
Para Farrant la historia comienza en 1969, cuando a la sociedad que él preside llegan varios informes describiendo extraños encuentros, acaecidos en Highgate, con una misteriosa figura de mirada hipnótica. El propio Farrant afirma haber visto a este ser maligno entre los barrotes de la puerta de entrada cuando, intrigado por los testimonios recibidos, decide pasar una noche en el cementerio. Durante la misma encuentra también varios ataúdes abiertos y un zorro, según él, fallecido en extrañas circunstancias.
Popularity: 1% [?]

Antes de ser inaugurado y puesto en servicio, el UB-65 -submarino militar, construido en Bélgica en 1916- ya se había cobrado una víctima durante su construcción. Una viga destinada a la eslora de cubierta había caído encima de un inocente, un simple obrero que desempeñaba su trabajo. Este artefacto diseñado para la 1ª Guerra Mundial, se cobró más vidas durante sus pruebas iniciales de navegación: tres tripulantes murieron asfixiados en la sala de máquinas.
Conscientes de que los marineros rechazarían la idea de tripularlo, el Almirantazgo ocultó los hechos y el submarino UB-65 entró en servicio. Un día, en alta mar, el capitán encargó a uno de sus hombres que revisara las escotillas. Aunque las aguas estaban tranquilas, inexplicablemente, éste saltó por la borda y fue arrastrado por el enfurecido remolino de la nave. Para calmar a la tripulación, el capitán decidió cerrar dichas escotillas y sumergir el aparato 10 metros.
Empero, sin poder evitarlo, éste empezó a descender hasta el fondo del mar y allí permaneció durante 12 horas, filtrándose agua salada que ocasionó gases tóxicos en la sala de máquinas. Sorprendentemente, consiguieron escapar con vida.
Popularity: 2% [?]

Heimdall es el más solitario de los dioses. Desde las torres de su palacio Himinbiorg, situado en el último confín del universo, sobre el Bifrost, el puente tambaleante que conduce a Asgard, vigila que ningún gigante de la escarcha cruce por él. Se trata de una labor tediosa, pero Heimdall nació especialmente dotado para llevarla a cabo: duerme menos que un pájaro, puede oír a la hierba crecer y ve a una distancia de cien millas, características propias del vigía perfecto.
Su nacimiento fue milagroso en extremo. Se dice que las nueve Doncellas de las Olas, las hijas de Aegir, el dios de los océanos, lo concibieron simultáneamente. Para ello se unieron a Odín durante una ocasión en la cual este había descendido a Midgard y paseaba junto a la orilla del mar. Según otras versiones, en su génesis ni siquiera habría intervenido aportación masculina.
Heimdall se caracteriza por su bondad y su sabiduría. Los demás dioses buscan su consejo siempre que aparece alguna situación problemática, como, por ejemplo, cuando el gigante Thrym robó el martillo de Thor y pidió a cambio a Freyja. Según el “Canto de Rig”, de la Edda Mayor, Heimdall sería además el fundador de los tres estamentos de la sociedad vikinga: los esclavos, los hombres libres y los aristócratas.
Popularity: 2% [?]

Con la llegada del solsticio de verano -en el hemisferio norte- los días se alargan y se antojan más calurosos, ya que el sol se posiciona en el punto más alto del firmamento, ofreciendo sus preciados rayos, creadores de vida. No es de extrañar que se conmemore este fenómeno astrológico con festejos de profundas raíces mitológicas. Como la Festividad de San Juan, también conocida como la Noche de San Juan, donde a lo largo de Europa, sobre todo en España, se encienden hogueras utilizando el fuego como elemento purificador.
Aunque la noche más corta del año es el 21 de Junio, las hogueras de San Juan arden durante la noche del 23 al 24. Siendo una festividad pagana -con arraigada tradición histórica-, debe su nombre al cristianismo. Hoy en día, quienes la celebran lo hacen con intencionalidad opuesta a su sentido original, homenajear al sol. Pero no sólo en la cultura europea se contempla el festejo del solsticio, también en otras civilizaciones, como la Inca, se adoraba la salida del astro rey y los beneficios que regalaba éste durante los meses de verano.
El verdadero sentimiento ante una hoguera es la de liberarse de todo aquello que atormenta el día a día. Si los primeros labradores (Alicante) se esmeraban en trabajar arduamente durante la jornada más larga del año, durante la noche más corta destruían todo aquello que se relacionara con Satanás.
Popularity: 3% [?]

Cástor y Pólux, de Peter Paul Rubens
Plutarco dijo un día de los Dioscuros que “no navegan con los hombres, no comparten sus peligros, pero aparecen en el cielo y son sus salvadores”, y es que probablemente, como Cástor y Pólux, no hay hermanos más bien avenidos ni que figuren con más leyendas después de muertos que en vida.
Fueron hermanos gemelos, nacidos de la misma madre, Leda, pero de distinto padre. Cuenta la leyenda que Leda yació en la misma noche con su esposo Tindáreo, rey de Esparta, de quien engendró a Cástor y Clitemnestra, y con Zeus, con quien creó a Pólux y Helena, lo que confirió al segundo de los hermanos su carácter inmortal.
Ambos nacieron de dos huevos que puso Leda, y es por eso que a los Dioscuros se les representa frecuentemente como a dos bellos jóvenes desnudos que lucen un yelmo en forma de cáscara de huevo y con una estrella adornándola.. Y puede también que sea esa fuerte unión hermana, junto con su disparidad de carácteres las que los hicieron identificarlos con la Constelación de Géminis, constituida en la realidad de dos estrellas que brillan sobre todas las demás.
Popularity: 2% [?]

En innumerables ocasiones, la realidad supera con creces la ficción. Ese es el caso de la película “Las Colinas tienen ojos” (Alexandre Aja, 2006), un remake de título homónimo rodada en 1977. En ella se narran los espantosos crímenes perpetrados por una extraña familia caníbal que se refugiaba en un pueblo abandonado en las montañas de México. Pero esta historia tiene base real, una leyenda despiadada cuyo origen se asemejaba la más terrorífica de las pesadillas: la leyenda de la familia Sawney Beane de Escocia.
Todo comenzó el día que vino al mundo Alexander “Sawney” Beane, hijo de una modesta familia campesina de Edimburgo (Escocia). Tuvo una infancia “normal” para su época (S.XVI), donde la principal prioridad era sobrevivir con el sudor de la frente. Su padre, un hombre honrado, le enseñó su oficio, pero Bean mostraría indicios de que lo suyo no era trabajar y, ni corto ni perezoso, se marchó con una concubina a buscarse una nueva vida.
Tras varios días de viaje, éste y su esposa se toparon con lo que sería su hogar durante casi 25 años: una cueva de enormes dimensiones, pero cuya entrada en el exterior era una pequeña grieta que daba paso a una galería. Decidieron descansar en el lugar, pero finalmente acordaron que allí se establecerían permanentemente (por lo recóndito de su ubicación); se acostumbraron a asaltar (y asesinar) a otros viajeros que pasaban por el lugar, apoderándose de la comida y otras pertenencias.
Popularity: 3% [?]

Los tengu son duendes de las montañas y los bosques de Japón. Su aspecto ha ido evolucionando con el tiempo: al principio se les imaginaba como pájaros sobrenaturales (con forma de cuervo o ave rapaz); a partir del siglo VIII adoptan apariencia híbrida entre humano y ave, y más tarde una figura casi por completo humana, en la cual de su pasado ornitológico solo quedan las alas y una nariz aguileña de tamaño desproporcionado. Bajo todas estas formas aparecen en las leyendas.
Los tengu poseen ciertos poderes mágicos, destacando sobre todo en la evocación de complejas ilusiones que parecen reales. Pueden disfrazarse de ser humano, de monje generalmente. Pero lo más curioso acerca de ellos tal vez sea su condición de supremos espadachines. En ocasiones enseñan su arte a los héroes de algunas narraciones, y, según ciertas leyendas, el arte marcial del jiujitsu procedería de este magisterio.
Su carácter resulta huraño, desabrido y pendenciero. Poseen además un peculiar sentido del humor que les lleva a gastar bromas pesadas, a veces tan crueles como para poner en riesgo la cordura de sus víctimas; no es raro que los personajes secuestrados por ellos regresen a sus casas completamente dementes.
Popularity: 2% [?]

Desde tiempos remotos, nuestros ancestros presagiaron una época donde la Madre Tierra enloquecería y la atmósfera se volvería hostil, colapsando un planeta condenado a la destrucción. Presumiblemente, no estaban muy desencaminados con lo que está ocurriendo hoy en día. Si antaño nuestras ciudades eran extensos campos proveedores de abundantes recursos naturales, actualmente sólo quedan vastos terrenos desérticos poblados por fábricas que atestiguan el desarrollo tecnológico del ser humano. Mas la ciencia, que debe estar a nuestro servicio, nos está avocando a la hecatombe. ¿Quién querría vivir en un entorno donde las hambrunas, las enfermedades y los desastres ecológicos serán el futuro? No hablamos de leyendas, hablamos de la cruda realidad.
En nuestro afán por progresar y alcanzar una calidad de vida superior, nos hemos olvidado de agradecer que existimos gracias al frágil sistema atmosférico del planeta Tierra. Nos esforzamos en deforestar los bosques para cultivar y pastorear, reduciendo los purificadores y reguladores naturales de la temperatura; los océanos han llegado a sus límites tolerables de ingestión de C02 (Dióxido de Carbono); y permitimos que nos nieguen la evidencia de que las energías renovables son baratas, inocuas y sumamente efectivas. La temperatura global está alcanzando récords históricos (+15º centígrados) y va aumentando año tras año. Es evidente que todo lo que acontece hoy a velocidad vertiginosa arrasará con el mañana. Lógicamente, nos preguntaremos, ¿existe esperanza alguna?
En siglos pasados se buscaron todas las vías posibles por avanzar tecnológicamente, como la quema de petróleo desde el siglo XVII y la mencionada deforestación. Desde entonces, hemos lanzado a la atmósfera toneladas de los denominados gases de efecto invernadero -Dióxido de Carbono (CO2), Metano (CH4) y Óxido Nitroso (N2O), entre otros- convirtiendo el planeta en un “invernadero” a escala global. Esto significa que retenemos el calor, de ahí que aumente la temperatura todos los años. El clima se agudiza, se vuelve extremo, afectando a millones de habitantes. Las estadísticas arrojan datos escalofriantes: más de 315.000 personas mueren al año como consecuencia del cambio climático. Y se prevé que en un futuro la cifra se duplique.
Popularity: 3% [?]